Productos de la industria biofarmacéutica cubana impactan de forma favorable en tratamientos a pacientes con COVID-19

Sobre la biotecnología cubana y el impacto de sus productos y proyectos en el enfrentamiento a la COVID-19 en el país ofrecieron una actualización este miércoles, en conferencia de prensa, representantes del Grupo Empresarial BioCubaFarma, del Instituto Finlay y del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), encargados del desarrollo de los candidatos vacunales de la Isla.

CAPAC- Por Lissett Izquierdo Ferrer y Lisandra Fariñas Acosta/ Tomado de Cubadebate/ Fotos: Abel Padrón Padilla.

Eduardo Martínez Díaz, presidente de BioCubaFarma, expuso que en el protocolo establecido para combatir la enfermedad —que ya va por su sexta versión y se trabaja en una nueva— el 85% de los medicamentos utilizados son de fabricación nacional.

Por ejemplo, argumentó, están los destinados a fortalecer el sistema inmunológico de las personas, sobre todo el de los mayores de 60 años; los antivilares, llamados “caballos de batalla”, como los interferones; dos antiinflamatorios que han dado buenos resultados en evitar el fallecimiento de los pacientes; las vacunas preventivas, y los diagnosticadores serológicos y molecular.

Martínez Díaz también resaltó el uso de equipos médicos como los ventiladores, “que ya se han repartido una cantidad importante en las salas de terapias”.

Entre los inmunomoduladores, destacó la Biomodulina T fabricada en el Centro Nacional de Biopreparados y empleada desde muy temprano en el fortalecimiento del sistema inmune de las personas vulnerables.

  • Más de 12.000 personas adultos mayores de 60 años utilizaron este medicamento en Cuba y de ellas, más de 6.000 residentes en hogares de ancianos.
  • Solo el 2,3% (138) de las personas que utilizaron este medicamento en los hogares de ancianos se infestaron con el virus y solo 1 persona falleció (0,72%).
  • Se redujo la mortalidad en el 2020 por Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) en un 15% con respecto al mismo período del año anterior.

El presidente de BioCubaFarma aseveró que si bien en un inicio el uso de los interferones llegó a ser polémico, los resultados en Cuba y los estudios clínicos en otros países demuestran que se trata de un medicamento efectivo en el tratamiento a la COVID-19.

En la Isla, donde hay experiencia en su empleo, se ha administrado a los hospitalizados, propiciando que solo el 2% de los infestados haya transitado por formas graves de la enfermedad.

Durante este tiempo de pandemia fue desarrollado el Nasalferón, una formulación de IFN-alfa-2b-humano recombinante para administración nasal que, gracias a las propiedades inmunomoduladora y antiviral del IFN-alfa, logra una protección frente a la exposición al SARS-CoV-2.

Martínez Díaz especificó que este fármaco, que obtuvo una autorización de uso de emergencia, inicialmente se empleó en el personal de la Salud y en los miembros de la brigada “Henry Reeve”, y ya suman más de 100 000 personas favorecidas con sus bondades, de ellas solo 634 se infestaron con el virus (0.6%).

“No es una vacuna preventiva, pero sí induce una protección general contra el SARS-COV-2”, acotó el presidente de BioCuba Farma.

En los índices de letalidad de Cuba, inferior a la región y al mundo, ha influido también el uso de Jusvinza en el tratamiento precoz de la reacción hiperinflamatoria. Hasta el 31 de marzo último, contabilizó Martínez Díaz, más de 2 100 pacientes han recibido tratamiento con este fármaco, con resultados muy positivos.

De acuerdo con el directivo, la comunidad científica internacional ya tiene conocimiento de estos medicamentos cubanos y, además de las publicaciones existentes, en la actualidad se preparan otras en la medida que se obtienen nuevos datos.

“Instituciones de países de la región, de Estados Unidos y de Europa han mostrado su interés en conocer los resultados y estamos intercambiando para su uso”,  dijo.

También sobresalte en el paquete de fármacos cubanos la Itolizumab, útil tanto en el tratamiento de los pacientes críticos y graves, como de los moderados.

El presidente de BioCubaFarma destacó el desarrollo de cuatro sistemas diagnósticos basado en la tecnología SUMA y usado en los estudios clínicos para determinar la cantidad de anticuerpos que inducen las vancunas cubanas.

Igualmente hay un sistema diagnóstico para detectar antígenos del virus, es decir, personas infestadas en un momento determinado, lo cual permite disminuir las costosas compras de los test de antígenos.
Sobre los cinco candidatos vacunales, Martínez Díaz reafirmó la pertinencia de desarrollarlos paralelamente. “En un inicio llegamos a tener, entre diseños y candidatos en los que se empezó a trabajar, más de 40 proyectos”.

La decisión, resumió, fue explorar todas las variantes a partir de las tecnologías disponibles en el país, y se acordó que el antígeno fuese solamente uno, obtenido de dos fuentes diferentes y propias de la biotecnología cubana, así como de desarrollar cinco candidatos vacunales, plataformas de formulaciones en las cuales estaban montadas otras vacunas cubanas.

En las Soberanas (01, 02 y Plus) se utilizan formulaciones basadas en antígenos que se obtienen de células de mamíferos y en Abdala y Mambisa en el obtenido de levaduras, una formulación nasal y una de uso intramuscular.
Dentro de estas formulaciones, explicó, se han evaluado más de un esquema y diferentes concentraciones de esos antígenos. “Cuando hicimos los estudios preclínicos con esas formulaciones diferentes, los resultados fueron positivos y no quisimos descartarlas, y avanzar a estudios clínicos, al menos a una primera fase”.

El presidente de BioCubaFarma comentó que los resultados de los cinco candidatos fueron positivos, pero se decidió avanzar a las fases II y III a Soberana 02 (la tercera dosis es con Soberana Plus) y a Abdala.

En estos momentos, especificó, se desarrolla la etapa de evaluación de los resultados de esas fases, al tiempo que se realizó el estudio de intervención en los trabajadores de la Salud y el sector biofarmacéutico.

A partir de los suficientes datos de seguridad tras la administración de decenas de miles de dosis de la vacuna, se decidió inyectar a una mayor cantidad de población y “los resultados de seguridad siguen confirmando que los eventos adversos son leves y moderados”, aseguró.
Por ejemplo, prosiguió, en los estudios fase II se ha encontrado que en alrededor de un 95% hubo una real inducción de anticuerpos con capacidad de neutralizar al virus.

“Este elemento, unido a su seguridad, llevaron al Ministerio de Salud Pública a aprobar una intervención sanitaria en grupos de riesgo”.

El presidente de BioCubaFarma expresó que los científicos esperan en los próximos días tener resultados que avalen la eficacia de las vacunas, a partir de su incidencia en la población.

Aumentan negativas de proveedores para comercializar con Cuba por temor a sanciones del bloqueo
 
El presidente de BioCubaFarma dijo que todos estos logros se han obtenido en medio del recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, y de los tantos ejemplos que muestran las afectaciones, ilustró con negativas recientes de proveedores de comercializar con el grupo cubano debido a la prohibición de operar con productos que tengan un 10% de componente norteamericano.

Por estas razones, argumentó, en estos momentos tenemos dificultades para la producción de varios medicamentos, incluso de los candidatos vacunales, porque aun cuando existe la voluntad de realizar negocios con Cuba, las empresas extranjeras temen ser multadas.

En un mensaje recibido por BioCubaFarma el 26 de mayo se lee: “Estimados compañeros, como saben, el único banco que opera con Cuba, el banco estatal de (un país determinado) terminó sus transacciones con la Isla hace aproximadamente dos meses debido a las últimas presiones de Estados Unidos. Actualmente en mi país no hay ningún banco que opere con Cuba”.
Otros ejemplos mencionados por el presidente de la organización empresarial son igual de evidentes:

“Nos ha llegado un crédito documentario a vuestro favor, y lamentablemente no podemos gestionarlo. El motivo es que el ordenante del mismo aparece sancionado por OFAC. Esta empresa es 100% propiedad del Grupo de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica, que es 100% propiedad del Gobierno de Cuba, sancionado de manera integral por parte de la OFAC”.
“Les escribo para comunicarles que como habíamos previsto desde que comenzamos las operaciones, las presiones del Bloqueo norteamericano hacia Cuba, bancos extranjeros y los empresarios que comercializan con la Isla han provocado que a partir de hoy, el banco donde tenemos nuestras cuentas, suspenda operaciones con Cuba, por tanto, esta vía de pago queda sin efecto en todos nuestros contratos. Debemos destacar que dicho banco se mantuvo operando con Cuba a pesar de las presiones del Gobierno norteamericano…”.
Martínez Díaz señaló que en la compleja situación con los medicamentos, que pasa por desabastecimiento de recursos y materias primas, incide la dificultad de pagar a proveedores y recibir el financiamiento por las exportaciones nacionales.

“Son medicamentos y vacunas para salvar vidas, no para dañar a nadie, y debían (Estados Unidos) permitirnos operar libremente como se hace en el mundo”.

FarmaCuba importa más de 10.000 items de materias primas, materiales de envase, diagnosticadores, reactivos, equipamientos y piezas de repuesto, todo para garantizar la producción de los medicamentos del Cuadro Básico para el Sistema Nacional de Salud. Se importan de diferentes orígenes, concentrándose la mayor cantidad en cinco países. Cuenta con 499 suministradores, el 51 % son intermediarios, en su gran mayoría para poder burlar el bloqueo.