Mi opinión sobre San Isidro y la cultura cubana

Cuba, a pesar de errores y sí de muchos logros, ha sabido diferenciar el reclamo justo y verdadero de los escenarios construidos y pagados para derrocarla, mercenarios que humillaron a Martí vertiendo sangre sobre su rostro o huelgas dudosas como la de San Isidro

 CAPAC – Por Leonor Pérez Rodríguez

Lo recuerdo, 3 de noviembre día de las elecciones en los Estados Unidos, amanecí inhabilitada por un mes, nunca se supo la causa, siquiera el derecho de reclamación. Se censuraba así impunemente mi libertad de expresión.

Y es que las libertades están siendo cercenadas por compañías, ya ni siquiera gobiernos. Se abrogan el derecho a asumir que es correcto o no. Con la intención abierta y marcada que prevalezca una sola línea de pensamiento. La Neoliberal, la del capital por sobre la sociedad.

En este tiempo de ocio decidí adentrarme un poco más en los sucesos de mi segunda patria, Cuba. Esa isla que le tiran con todo, la que se mira con una lupa del tamaño del planeta y millones de dólares son empleados hace 60 años para destruirla. El motivo, pensar diferente y disentir del mundo occidental.

Da lo mismo si con mercenarios que humillaron a Martí vertiendo sangre sobre su rostro en nombre de la “creación artística” de Ana Olema, o huelgas dudosas desde la Barriada de San Isidro, que decir de la falacia de la utilización de fechas religiosas para proyectar una imagen patética de esperanza, o las acciones de grupos terroristas de Lobos Solitarios y C-40.

Cuando se estudia los procesos revolucionarios, tanto las revoluciones burguesas como las socialistas, también debieran estudiarse las contrarrevoluciones de colores. Corrientes de liberalismo clásico y extremista, empleadas como punta de lanza para atacar (no salvar) a las primeras bajo doctrinas movidas por sentimientos y emociones de odio más que por razones justas de amor y paz.

Cuba, a pesar de errores y sí de muchos logros, ha sabido diferenciar el reclamo justo y verdadero de los escenarios construidos y pagados para derrocarla. Domina el complejo arte de diferenciar la crítica de un artista, de impostores creados como artista o artistas que terminan en impostores.

Lamentablemente, no todos los artistas saben hacer esa diferencia y sucumben en graves errores tácticos. De ahí que la obra Revolucionaria siempre da espacios a la redención. Pues la Revolución muchas veces ha demostrado ser inclusiva.

Digno espectáculo de propaganda.

Mucho se ha hablado de un Movimiento llamado San Isidro, cuyo creador es graduado de escuelas para el desarrollo del arte y revolucionarias. Luis Manuel Otero Alcántara, quien se auto-sometió a una “huelga de hambre” con líneas de performance europeo. Digno espectáculo de propaganda.

Quede claro, no vengo a demeritar su arte si es que lo hay, no soy experta en la materia, pero si puedo hablar como revolucionaria que siempre buscará la sociedad más justa. Sus compañeros de gremio fueron en ese carácter solidario que caracteriza al cubano, a pedir por su liberación. Muchos no entendían que sucedió, solo el ataque a uno de su gremio.

Consideraron injusto que fuera sacado de su casa para terminar con una llamada “huelga” , más por pedir la liberación de otro “amigo” del club vinculado al terrorismo, Denis Solís.

Primero unos pocos se congregaron frente a la sede del Ministerio de Cultura, luego se sumaron muchos hasta llegar a casi tres centenas.

Con ese estilo democrático que caracteriza a la Revolución donde los pueblos son sus guías, comenzaron a exigir un diálogo. Tienen derecho. Y surge así el proceso a viva voz, obra de la Revolución, para elegir de entre sus miembros sus interlocutores. Algo que a los del norte no les gusta, pero es legítima democracia.

Sus intereses se recogieron en 30 representantes, organizados por sectores, artes escénicas, plástica, cine, en fin todos representados, incluyendo al Movimiento San Isidro (Luego Maykel Castillo desconocería la representación y los mandaría para la pin..). Muchos de los artistas que allí estaban son desconocidos para el común de los cubanos, lo que demuestra cuanta obra tienen que hacer aún para ser dignos voceros del pueblo.

Esos momentos son los que hay que saber leer y la Revolución una vez más fue sabia en su lectura.

Abrió sus brazos para escuchar todas las inquietudes y críticas, no hubo represión cuando todos apostaban a que así sería. En buen cubano, puso el lomo para recibir el latigazo por su error o no. Aun así, puso el lomo. Los detractores de la Revolución, fundamentalmente desde Miami, instigaban al no diálogo y si a la violencia.

Fueron prudentes los artistas que protestaron y acudieron al llamado de la calma, la reflexión y el debate sincero y franco. La acción demuestra confianza en las instituciones revolucionarias.

Y dentro de ese diálogo se descubren varios aspectos trascendentales.

El primero, que acudir a la sede del Ministerio de Cultura significa que los artistas respetan la institución y quienes la dirigen, por tanto se sienten representados.

Lo segundo, que la institución y con ella la Revolución respeta a los artistas y siempre está presta a escuchar reclamos.

Tercero, que los artistas son escuchados y no olvidados como quieren hacer creer.

Cuarto, que los reclamos algunos son justos y otros no tanto pero todos son abordados.

Quinto, que en parte tienen razón los artistas, por tanto habrá más dialogo y con ello más Revolución.

Quizás toque al Ministerio hacer una revisión de su decreto 349 y ajustarlo, no será ni la primera, ni la última ley a cambiar, recordemos que “Revolución es cambiar todo lo que debe ser cambiado”. Siempre bajo el paradigma dentro de la Revolución todo, fuera de ella Nada! La Revolución en disímiles ocasiones ha demostrado tener espacio para el disenso de opiniones, lo que no es igual a la traición.

La Revolución es en si disenso del resto de la humanidad capitalizada y es a su vez “Fortaleza sitiada”.

Pero como todo proceso que se construye, el aporte no puede ser de un solo lado. Qué papel le toca jugar a los artistas reclamantes del pasado 27 de noviembre. La ecuación funciona cuando se da y se recibe. Cuba se construye con el esfuerzo de todos.

Haciendo retrospectiva, he visto a pocos aristas criticando las sanciones que privan al pueblo cubano por el Gobierno de Trump. Al parecer muchos temen perder el visado o financiamiento de proyectos pagados con fondos federales de los Estado Unidos. Les recuerdo, el planeta tiene muchos países, Estados Unidos es solo uno.

Por qué no se recrimina el asalto a tiros contra la sede diplomática cubana en Washington?

Por qué no se recrimina en el gremio inconforme el asalto a tiros contra la sede diplomática cubana en Washington el pasado marzo. Allí hay una oficina cultural, una extensión de su representación, hay más, hay vidas cubanas.

Por qué no se condena por el gremio los abusos y privaciones se ha sometido al pueblo cubano (incluido ellos) en medio de una Pandemia. Se prohibió de manera absurda respiradores para salvar vidas, sus vidas, hasta para muchos, el sustento económico cerrando las vías para el envío de remesas por familiares y amigos.

Impuso la doctrina imperial a Cuba que no mediara Fincimex para el envío de remesas. Ya no media Fincimex, pero las sanciones continúan y afecta con saña, pues ese es su propósito. Acaso los artistas no lo ven?

Por qué ese sector inconforme del gremio no hizo más cultura para enriquecer el alma en medio de una tragedia mundial y en cambio siembran día a día una exacerbación de las dolencias.

Por qué en sus críticas agudas siempre faltó el optimismo y se cayó en la desidia. Por qué no reconocer que la fuerza del pueblo, guiada por su Gobierno, han puesto freno a una Pandemia que deja a millones de familias doliendo ante la pérdida de vidas humanas. Que Cuba tiene 4 candidatos vacunales y habrá vacuna pronto y habrá entonces esperanza.

Acaso esas proezas no merece ser escritas, poetizadas, narradas o escenificadas?

Me sentiré a gusto cuando una obra de teatro refleje la angustia del cubano ante la tormenta de Trump y se vea el final feliz con un abrazo entre dos orillas que deben ser una. Da lo mismo, negro, blanco o mulato, siquiera importa mujer a mujer, hombre a hombre o trans. Lo importante es el abrazo y no el odio entre cubanos.

Por qué antes que restaurar el alma, verdadera obra artística, se prefiere envilecerla. Hacerlo es negar toda la obra martiana.

Cuántos ataques recibió el gremio desde programuchos en Miami y cuántos corrían despavoridos a retractarse o caer en sumisión antes que enfrentar las consecuencias de defender la verdad. Cuántos hacen silencio oprobioso por sus amigos del gremio y miran el linchamiento del otro como obra de circo romano.

Existe una verdad para el artista revolucionario, aquella que hace arte para los pueblos, los oprimidos y no las élites del mercado.

José Martí, ese gran pensador y artista también, prefirió morir de cara al sol antes que humillado por el Monstruo. Ustedes más que nadie lo saben, una vez cobarde y traidor, lo serás siempre. Por eso admiro al artista que con verbo elocuente, duro y directo, disiente pero nunca traiciona su legado. Digno ejemplo es Silvio Rodríguez, que dejó los escenarios para cantar a los Barrios, a su pueblo.

Los convido jóvenes artistas, hagamos un arte de la verdad, uno que ponga a Alexander Otaola y la mala fe en su sitio, que condene los actos de violencia y sabotaje contra Cuba, menos mensajes de odio y más patria, amor y humanidad. Que por encima de ideologías prevalezca la nación y rencor eterno a quien la daña. Que se exija al Gobierno de los Estados Unidos más puentes de amor y menos odio entre los pueblos. Que sean ustedes verdaderos sanadores de almas. Que nada les sea indiferente cuando de Cuba se trata.

Que se conviertan en defensores antes que inquisidores. Que tengamos la perspicacia de que ser youtuber no es ser artista y siendo artista se puede lograr un excelente youtuber. Que lloren por el pueblo de los Estados Unidos y Sur América, que cada alma perdida hoy injustamente en este mundo sea condenada. Que luchemos todos como cubanos para que prevalezca el diálogo antes que la amenaza.

Que seamos hermanos, que seamos alma, que seamos Patria.

Arriba artista cubano, defiende que eres pueblo, que eres por esencia cambio. Que buscan un mundo para todos, que rechazas las élites porque te apegas a tu sentimiento juglar y vas llevando en tu camino divagante por el mundo tu arte de unidad, convirtiéndote en embajador de la esperanza.

Artista cubano, haz de Cuba tu bastión, tu casa, la guarida desde donde salen tus mejores creaciones, convierte lo imperfecto en perfectible y razona con el corazón.

La esencia de un verdadero artista es regalar alegría, no desesperanza.