El médico y la enfermera de la familia: Guardianes de la salud en Cuba

En tiempos complejos para Cuba y el mundo, debido a la pandemia de la COVID-19, mantiene su vigencia en el país un programa de la salud ideado para el vínculo directo con las localidades, que continúa velando por el bienestar de la población sin discriminaciones.

CAPAC – Por Lorena Chávez Fernández/ Tomado de Minsap/ Foto: :Alberto Borrego.

Se trata del Programa del Médico y la Enfermera de la Familia, creado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en 1984, el cual garantiza la atención médica integral a los individuos, el núcleo familiar, la comunidad y el ambiente.

La estrategia comenzó en la nación ese año en el Policlínico de Lawton, en el municipio capitalino 10 de Octubre, conformada por diez dúos de médicos y enfermeras, quienes constituyeron los primeros equipos básicos de salud que laboraron en los consultorios médicos de la familia.

Esa experiencia se extendió rápidamente al resto del territorio nacional y, antes de finalizar 1984, ya trabajaban 237 médicos de familia, cifra que en los primeros seis años se elevó a casi 12 mil y se fue incrementando notablemente hasta cubrir en la actualidad 11 mil 200 consultorios y dar cobertura con equidad a todo el pueblo cubano.

De igual forma, el proyecto inicial se sigue perfeccionando con el propósito de incrementar el nivel de resolutividad de las problemáticas en esa esfera, mejorar la calidad y satisfacción con los servicios brindados, y elevar el estado de salud de las personas.

Al respecto, la doctora María Elena Soto Entenza, jefa del Departamento de Atención Primaria de Salud (APS) del Ministerio de Salud Pública, significó que ha habido un incremento considerable de las consultas a ese nivel, así como de las actividades en el terreno y los ingresos en el hogar.

También prosigue el seguimiento a cuestiones principales como el Programa de Atención Materno Infantil, el cuidado de los adultos mayores y el enfrentamiento a diversas situaciones complejas desde el punto de vista epidemiológico, como las campañas contra el mosquito Aedes Aegypti, causante de enfermedades como el dengue, el zika y el chikungunya.

Además, la especialista señaló que se han mantenido todos los servicios en la APS, el funcionamiento de los consultorios y los policlínicos, de conjunto con las organizaciones de masas y fomentando la intersectorialidad.

Por otro lado, los médicos y enfermeras de la familia cuentan con el apoyo de los grupos básicos de trabajo, integrados por profesores de Medicina, Pediatría, Obstetricia, Psicología, entre otros, y se ocupan al igual de la promoción de salud, la prevención y la rehabilitación.

La importancia de este programa se ha evidenciado más en este escenario pandémico, pues los equipos de la medicina familiar y el resto de los trabajadores de la Atención Primaria de Salud han desempeñado un rol fundamental en el enfrentamiento al nuevo coronavirus.

Soto Entenza mencionó como ejemplos su quehacer en las pesquisas activas en las comunidades, la participación en los controles de focos cuando existen eventos, en el ingreso en el hogar de los sospechosos, el control sanitario de los viajeros y el seguimiento a los convalecientes.

Resaltó asimismo, el protagonismo de ese personal de salud en la intervención sanitaria en grupos y territorios de riesgo con los candidatos vacunales cubanos, en la cual la mayoría de los sitios clínicos resultan los propios consultorios.

Sin el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia en Cuba, con sus características y estrecha relación con la población, no fuera posible realizar una intervención sanitaria a la escala que se está haciendo actualmente en el país.

Finalmente, Soto Entenza transmitió un reconocimiento a los médicos de la familia en esta nación y a los que cumplen misión en otras regiones del orbe, al celebrarse hoy su día.

Constituyen un baluarte imprescindible del Sistema de Salud Pública cubano, aseguró, y los exhortó a continuar su labor con entrega y compromiso en estas difíciles circunstancias.

El Día Mundial del Médico de Familia, se celebra cada 19 de mayo, fue declarado por primera vez en 2010 por la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA, por sus siglas en inglés), y uno de sus principales objetivos es destacar el papel y la contribución de los médicos de familia en los sistemas de atención médica de todo el orbe.