Argentina oficializó su salida de la OMS con un atajo impulsado por Israel
La 79° Asamblea Mundial de la Salud reconoció el retiro argentino con efecto desde el 17 de marzo. La salida generó resistencia de China, Costa Rica, Argelia y Australia, y el apoyo israelí fue clave para la salida de Argentina.
CAPAC – con información de El Debate Pregón
El proceso tuvo una complejidad adicional porque, a diferencia de Estados Unidos, Argentina no tenía previsto en el estatuto de la OMS una cláusula de salida. Esto obligó a negociaciones previas dentro del organismo para habilitar una vía formal que permitiera aceptar el retiro del país.
Según fuentes que siguieron de cerca las tratativas, en reuniones previas se acordó impulsar una recomendación para destrabar la situación. La iniciativa propuesta por el equipo diplomático de Israel, vinculado al gobierno de Netayahu terminó funcionando como un atajo político y administrativo que desbloqueó la situación y permitió que la salida argentina fuera aceptada formalmente.
El pedido argentino fue respaldado activamente por los funcionarios de Netanyahu que fueron los que diseñaron la estrategia para destrabar el vacío reglamentario. En la vereda de enfrente, se pronunciaron las delegaciones de China, Costa Rica, Argelia y Australia quienes cuestionaron duramente la decisión de Javier Milei de abandonar el organismo sanitario internacional.
Incluso circuló una contrapropuesta para rechazar la salida argentina, aunque con el correr de las negociaciones el tema terminó perdiendo dramatismo.
La resolución final fue presentada formalmente bajo el documento A79/B/CONF./2 y contó con enmiendas impulsadas por Bélgica, Brasil, Croacia, Francia, Alemania, Japón, Países Bajos, Noruega y Corea del Sur. Allí se reconoce la comunicación enviada por el ministro de Relaciones Exteriores argentino y se deja constancia de que la OMS «siempre dará la bienvenida» a una eventual reanudación de la cooperación plena con Argentina.
En paralelo, la avanzada libertaria contra la OMS generó repercusiones internacionales. La médica argentina María Fernanda Boriotti, que viajó a Ginebra en representación de distintos sectores sanitarios críticos de la decisión fijó posición durante las reuniones y logró visibilidad en medios extranjeros: «Dejamos sentado que los sectores de la sanidad estamos en contra de la decisión del gobierno argentino», dijo.
La decisión de Milei profundiza el alineamiento geopolítico con Donald Trump aunque tensa con China en medio de la negociación por la renovación del swap.

