Servicio Exterior de Cuba tiene un panteón de víctimas del terrorismo

El ataque a la Embajada cubana en Estados Unidos el pasado 30 de abril se suma a una larga lista de agresiones y atentados terroristas sufridos por Cuba en manos del imperialismo.

CAPAC- Tomado de Resumen Latinoamericano Cuba/ Foto: Prensa Latina.

El ataque a la embajada cubana en Washington, el 30 de abril último, es apenas otra de las agresiones sufridas por el personal e instalaciones del Servicio Exterior de Cuba y promovidas por la política de hostilidad practicada por el gobierno de Estados Unidos.

Así lo señaló el canciller, Bruno Rodríguez Parrilla, en conferencia de prensa virtual en la capital cubana, donde acusó al gobierno de Donald Trump de promover acciones de ese tipo con su accionar contra a la isla, contra la que arrecia un bloqueo económico, financiero, comercial y más, que ronda los 60 años de ejecución.

Tal práctica -acotó el titular de Relaciones Exteriores- va acompañada de una retórica constante de calumnias y agresividad que incitan al odio hacia la mayor de las Antillas.

Los disparos contra el frente de la sede diplomática, que incluso impactaron la estatua del Héroe Nacional, José Martí, fueron hechos por el ciudadano estadounidense Alexander Alazo, de origen cubano, quien descargó el Ak-47 que compró con tal fin.

Bruno Rodríguez refirió versiones de prensa según las cuales el agresor tiene un historial de problemas mentales, por los que tales fuentes y otras oficiales consideran el hecho un crimen de odio.

Pero el diplomático cubano fue enfático en calificar la agresión como un acto terrorista del cual el Gobierno estadounidense se hace cómplice con su silencio, y al incumplir sus obligaciones de informar a Cuba los resultados de las investigaciones de un hecho de tal naturaleza.

Las mismas fuentes reconocen que Alazo confesó la intención de asesinar a quienes estaban en la embajada en el momento del ataque, que por suerte solo ocasionó daños materiales.

Otra fuera la historia si alguno de los diplomáticos de la isla, incluido el embajador, José Ramón Cabañas, presentes en el inmueble, se hubieran expuestos a los mortales disparos del fusil de asalto empleado por Alazo, hoy en custodia del gobierno de Estados Unidos.

El servicio exterior cubano tiene un panteón con 11 mártires, afirmó Rodríguez Parrilla en referencia a quienes perdieron la vida en estos años de Revolución, víctimas de actos terroristas promovidos por la Agencia Central de Inteligencia y organizaciones contrarrevolucionarias emplantilladas en las agresiones contra Cuba.

Suman más de 40 las acciones contra personal diplomático, embajadas y consulados cubanos en diversas parte del mundo durante estos años.

Así ha ocurrido contra las embajadas en Argentina, Bélgica, Canadá, Chile, Colombia, Bolivia, Congo, Costa Rica, España, Ecuador, Francia, Reino Unido, Guyana y Haití.

También en Honduras, Italia, Jamaica, Japón, México, Panamá, Perú, Portugal, República Dominicana, Venezuela y el Vaticano.

En fecha tan temprana como el 1 de abril de 1959, un ataque terrorista estremeció el Consulado de Cuba en Nueva York. Dos meses después fue herido de gravedad el cónsul cubano en Miami.

Hasta 1979 fueron varios los atentados con explosivos contra la Misión de Cuba en Naciones Unidas, en Nueva York.

El 11 de septiembre de 1980 el diplomático Félix García murió ametrallado por un conocido y confeso terrorista de origen cubano en plena avenida Queens.

Antes habían perecido Adriana Corcho y Efrén Monteagudo, dos diplomáticos cubanos víctimas del atentado terrorista contra la embajada cubana en Lisboa, Portugal, el 22 de abril de 1976.

Solamente ese año personal cubano en el Servicio Exterior sufrió 21 agresiones de carácter terrorista, incluido el derribo el 6 de octubre de un avión de Cubana de Aviación frente a las costas de Barbados, y en el que agentes de bandas criminales aupadas por Washington colocaron dos bombas que explotaron en pleno vuelo.

En aquel vil atentado perdieron la vida 73 personas, no solo cubanos, también guyaneses y coreanos. Los responsables de la voladura del Boeing 737-200 de fabricación estadounidense se fueron de este mundo de muerte natural en Miami, donde se paseaban libremente y eran considerados héroes por las organizaciones terroristas anticubanas permitidas por las autoridades federales y locales.

Es por ello que respecto al ataque a la embajada cubana en Washington, tanto el canciller como el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, insisten en que La Habana sigue a la espera de la respuesta del secretario de Estado, Mike Pompeo, sobre los resultados de la investigación oficial al respecto.

Veremos si el Gobierno (de Estados Unidos) encuentra una relación plausible entre el atacante y organizaciones terroristas, remarcó Rodríguez Parrilla en su conferencia de prensa.

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