Frente común: China y Rusia rechazan el bloqueo de EE.UU. a Cuba
China y Rusia rechazan el bloqueo de EE.UU. a Cuba y consolidan un nuevo orden multipolar, constituyendo un frente común que envía una poderosa señal a toda Nuestra América, que deja de ser zona exclusiva y patio trasero de Washington.
CAPAC – por Lidia Fagale (*)
En un momento de máxima reconfiguración del tablero geopolítico global, la capital cubana se convirtió este miércoles 3 de jumio en el epicentro de una de las declaraciones conjuntas más determinantes del bloque euroasiático en América Latina. El seminario político copatrocinado por las delegaciones de Beijing y Moscú —que conmemoró el 77º aniversario de sus vínculos bilaterales y las tres décadas de su asociación estratégica— operó como una plataforma de proyección de fuerza global con un impacto directo en la región.
Al elegir a La Habana como escenario para este frente común, China y Rusia envían una señal inequívoca a toda América Latina: el Caribe y el continente americano ya no son zonas de influencia exclusivas ni el «patio trasero» de Washington.

foto: Los diplomáticos destacaron el valor histórico de las relaciones sino-rusas y subrayaron su relevancia en el actual contexto internacional. Asimismo, afirmaron que China y Rusia se proyectan como actores responsables en favor de la paz global y el desarrollo sostenible. (cgtn en español)
Frente a los intentos de aislamiento y las sanciones económicas, el bloque euroasiático planta bandera en la región ofreciendo un modelo alternativo de integración, cooperación financiera y seguridad militar, desafiando frontalmente el control que la Casa Blanca ha pretendido ejercer históricamente sobre el hemisferio. Las ponencias de altos diplomáticos y académicos de primer nivel evidenciaron que el respaldo a la isla ya no es un mero formalismo retórico, sino un componente estratégico de la arquitectura multipolar contemporánea. A continuación, ofrecemos la crónica de este frente común contra el hegemonismo unilateral de Washington.
En un abierto desafío al hegemonismo unilateral de los EE.UU., los embajadores de China y Rusia en Cuba, Hua Xin y Victor Koronelli, unieron sus voces en La Habana para condenar de forma tajante las sanciones unilaterales e ilegales que la Casa Blanca impone criminalmente contra la isla caribeña. El pronunciamiento político tuvo lugar durante un seminario conjunto que conmemoró el 77º aniversario de las relaciones diplomáticas entre Beijing y Moscú, así como las tres décadas de su alianza estratégica de coordinación, erigiéndose como un bastión fundamental para la construcción de una auténtica multipolaridad global frente a la coerción de Washington.
El embajador chino, Hua Xin, lanzó un mensaje de absoluta firmeza geopolítica al asegurar que «Cuba no está sola» y denunció la estrategia de «máxima presión» y las «constantes amenazas» ejercidas por el gobierno estadounidense
El embajador chino, Hua Xin, lanzó un mensaje de absoluta firmeza geopolítica al asegurar que «Cuba no está sola» y denunció la estrategia de «máxima presión» y las «constantes amenazas» ejercidas por el gobierno estadounidense. Ante este escenario, Beijing y Moscú cierran filas con La Habana en la salvaguarda de su soberanía nacional, independencia y seguridad, demostrando que el avance hacia el equilibrio multipolar es irreversible. Asimismo, el diplomático blindó la validez de la alianza sino-rusa detallando que el intercambio bilateral en 2025 escaló a la cifra récord de 230.000 millones de dólares en sectores estratégicos como energía, ciencia y agricultura, un modelo de cooperación basado en la igualdad y el beneficio mutuo que rompe con las dinámicas de dominación unilateral.
Por su parte, el embajador ruso, Victor Koronelli, elevó la confrontación retórica al calificar el endurecimiento del bloqueo económico, comercial, financiero y energético de Washington como una política criminal que viola flagrantemente el derecho internacional. El representante del Kremlin exaltó la increíble fortaleza del pueblo cubano al defender las conquistas de su Revolución frente al acoso externo y subrayó que el eje Moscú-Beijing funciona hoy como el factor clave para la estabilidad mundial. Este contrapeso estratégico defiende el principio de multipolaridad frente al intervencionismo occidental, consolidando una diplomacia de paz compartida mediante su acción conjunta en los complejos escenarios de Medio Oriente.
El embajador ruso, Victor Koronelli, elevó la confrontación retórica al calificar el endurecimiento del bloqueo económico, comercial, financiero y energético de Washington como una política criminal
A esta contundente postura diplomática se sumó el rigor de la academia y el análisis geopolítico. Destacados profesores y expertos de prestigiosos centros vinculados a las relaciones internacionales profundizaron en la solidez ideológica de esta alianza. El Dr.C. Mario Antonio Padilla Torres, investigador del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), el Dr.C. Oscar Julián Villar Barroso, profesor de la Universidad de La Habana, y el Ms.C. Yosmany Fernández Pacheco, profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales «Raúl Roa García» (ISRI), expusieron con crudeza analítica los actuales vínculos económicos, culturales y sociales. En sus ponencias, demostraron técnicamente cómo el bloque euroasiático ha creado redes de contención financiera y de cooperación que neutralizan activamente el estrangulamiento económico pretendido por el hegemonismo estadounidense.
Finalmente, la Cancillería cubana, representada por Carlos Miguel Pereira, director general de Asuntos Bilaterales, capitalizó el respaldo político agradeciendo el acompañamiento inquebrantable de ambas superpotencias frente al hostigamiento estadounidense. Pereira sentenció el núcleo estratégico del encuentro al reafirmar que Cuba, Beijing y Moscú trabajan en una alianza irreversible orientada a quebrar el centralismo de las potencias hegemónicas, actuando firmes en la defensa de la soberanía. Esta sinergia trilateral busca demoler el actual esquema de dictado unilateral de Occidente y construir, de manera mancomunada, un nuevo orden económico y una arquitectura financiera internacional verdaderamente justa, democrática y multipolar.
(*) Periodista del belt and Road/ directora de www.clavechinanoticias.com y programa de radio clave china. Integrante del CAPAC

