Entrevista al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por Ignacio Ramonet

Esta entrevista se va a desarrollar en torno a tres temas como hemos hecho hasta ahora, tres temas principales, primero vamos hablar de política interior, de la situación interna en Venezuela. Segundo, vamos a hablar de economía, la economía venezolana; y tercero, vamos a hablar de política internacional. Tres preguntas para cada temática. 

CAPAC.- tomado de Telesur

Ignacio Ramonet: Sr Presidente, primero muchas gracias por recibirme una vez más; muy agradecido que nos conceda esta entrevista y también bueno pues que sigamos esta tradición: ya es la séptima vez que nos encontramos a final de año para inaugurar el nuevo año con sus análisis sobre el balance del 2022, y por otra parte, sus perspectivas con respecto al 2023.
Esta entrevista se va a desarrollar en torno a tres temas como hemos hecho hasta ahora, tres temas principales, primero vamos hablar de política interior, de la situación interna en Venezuela. Segundo, vamos a hablar de economía, la economía venezolana; y tercero, vamos a hablar de política internacional. Tres preguntas para cada temática. 

Política Interior


“Si algo me caracteriza a mí como Presidente de la República, al frente y al mando de nuestra patria, es que he tendido siempre mi mano, he estado siempre dispuesto a oír, a dialogar, a conversar con todos los sectores.”

Ignacio Ramonet: Vamos a empezar por la política o por la situación en Venezuela: el año 2022 ha sido marcado por una serie de inundaciones, de temporales causados por lo que se llama el efecto de La Niña, y que ha provocado en particular en Venezuela una serie de catástrofes, en particular la de Las Tejerías en octubre pasado, y quería preguntarle: Presidente cómo está la situación en Las Tejerías? ¿qué ha hecho su gobierno para tratar de ayudar a las víctimas de Las Tejerías? ¿Qué reflexión le inspira a usted esa situación que ha vivido Venezuela?

Nicolás Maduro: Bueno, en primer lugar, siempre bienvenido Ramonet a Venezuela, esta es la séptima oportunidad que hacemos esta entrevista para arrancar el año, el primero de enero. Feliz año para ti, para tus seres queridos y feliz año para todos los que nos ven, nos leen o los que nos escuchan.
Bueno, efectivamente en 2022 sufrimos situaciones producto del cambio climático que golpearon de manera dolorosa a miles de familias en Venezuela, sobre todo el caso que se conoció de Las Tejerías, que fue un alud impresionante donde se vino bueno, de una quebrada pequeña, un gigantesco crecimiento, donde se desbordaron las quebradas, donde se vino la montaña pues convertida en alud, algunos lo llaman deslave; y eso ocasionó más de 50 personas fallecidas, un grupo desaparecido y cientos de personas sin vivienda. 
Nosotros actuamos de manera inmediata en este caso y en todos los demás casos, porque tuvimos afectación también ahí mismo en el centro del país, en una región, una población llamada El Castaño, tuvimos afectaciones también en el estado La Guaira en la costa venezolana, en Caracas, en el oriente del país, en los Andes, en Mérida, Táchira, Trujillo; estuvimos bueno, activados durante meses, ahora es que entramos en una temporada un poco más tranquila, pero nosotros siempre atendiendo de manera directa, presencial. 
Aquí no hay pueblo huérfano Ramonet, aquí hay un pueblo que tiene gobierno, que tiene quien lo proteja, quien lo acompañe en todas las circunstancias, sobre todo cuando hay circunstancias duras, adversas, dolorosas, como el caso de estos aludes y de esta destrucción que provocaron las lluvias torrenciales sobre Venezuela; garantizándole a la gente la atención directa, el refugio, el acompañamiento, y todo pues… Luego comenzamos un proceso de restablecimiento que ha avanzado extraordinariamente, de todos los servicios comerciales, servicios públicos de la vida del pueblo en Las Tejerías, y la vida de todos los pueblos afectados por estas lluvias torrenciales.
Y la garantía más importante que es la garantía de la vivienda, del techo propio. Yo les dije a las personas que perdieron todas las viviendas en Las Tejerías: “ustedes van a recibir el año 2023 con vivienda propia.” Y gracias al esfuerzo de la Gran Misión Vivienda Venezuela, hemos cumplido ese ofrecimiento, ese compromiso, hemos cumplido esa meta. Y las personas que fueron afectadas de manera horrorosa pues, perdiendo sus viviendas y muchas veces perdiendo seres queridos, bueno ya tienen su techo propio, su techo seguro. 
Así que Venezuela está preparada para reaccionar, para accionar, y este año 2022 que pasó, nos puso a prueba; y una vez más el poder popular, el poder de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y el poder político del Gobierno nacional han dado respuesta al pueblo.

Ignacio Ramonet: Señor Presidente, usted lanzó este año una nueva manera de gobernar, que usted llamó “el Sistema 1×10 del Buen Gobierno”, y lo definió usted como un “método innovador”, ¿podría usted explicarnos -en particular, para la audiencia internacional- ,¿ qué es lo que usted llama “el Sistema 1×10 del Buen Gobierno”?
Y por otra parte, ¿cómo evalúa usted este sistema en las políticas desarrolladas por su gobierno en circunstancias particulares, las que impone a Venezuela el bloqueo económico internacional?

Nicolás Maduro: Bueno, son formas que nosotros vamos renovando de la acción política directa con el movimiento popular, con el poder popular. En Venezuela hay un poderoso, valga la redundancia, poder popular, hay un pueblo empoderado, con liderazgo de calle, con liderazgo de comunidad, con liderazgo de base. Son millones de hombres y mujeres que son los jefes, jefas, líderes, lideresas de las comunidades; son más de 48 mil consejos comunales en las bases, que funcionan de manera bien democrática; y además nosotros tenemos un pueblo movilizado permanentemente con los programas sociales, las misiones educativas, la misión de salud, con los CLAP… Un pueblo activado en su comunidad. Así que nosotros estuvimos evaluando desde hace tiempo, buscando un método mediante el cual el pueblo pudiera comunicar sus alertas, sus denuncias, sus necesidades, de manera directa al Gobierno nacional, en articulación con los gobiernos regionales y los gobiernos municipales… ¿qué método podría ser ese? Más allá de un papelito escrito, más allá de otras formas de expresión que pueda tener el pueblo… Y entonces ideamos varios mecanismos. En primer lugar una aplicación, una App, una aplicación que es una red social, Ven-App, Ven-App es la red social,  y en la aplicación Ven-App ahí colocamos una ventana: Línea 58, para que el pueblo pudiera hacer sus denuncias, y esas denuncias, esas alertas llegan a un Puesto de Comando Presidencial central. Nosotros le prometimos al pueblo, le dijimos: vamos a actuar a través de esta aplicación, lo puedes hacer desde tu teléfono celular, lo puedes hacer desde una tableta, desde una computadora, lo puedes hacer desde distintas modalidades tecnológicas. Y efectivamente comenzó a funcionar, el pueblo empezó a usar esa herramienta…
Le dimos tres prioridades para arrancar: Denuncias de situaciones en el servicio público del agua, que, bueno, de acuerdo a todas las mediciones era uno de los temas de mayor prioridad, de mayor preocupación para el pueblo. En la educación,  y en la salud. Arrancamos con esos tres temas. Y ha sido fabuloso.
Luego,  al pasar dos meses, tres meses, incorporamos telecomunicaciones, electricidad e incorporamos otros sectores. Quiere decir que completamos la ecuación de los problemas más sentidos de la población, para que la gente hiciera sus denuncias. Y el resultado ha sido maravilloso, porque esto nos conecta directo al problema real de la comunidad, y además obliga al Estado, a las instituciones, a los organismos públicos a dar respuesta y a resolver en tiempo real. Hemos logrado un 85% de capacidad de respuesta en las denuncias, las alertas, en la resolución, bueno, por ejemplo, la ruptura de un tubo de agua, de un tubo de aguas servidas…
A este 1×10 del Buen Gobierno, lo llamamos 1×10 porque le pedimos a la gente que se organice en comunidad, en equipos de trabajo de diez personas y a hacer el 1×10 para la denuncia, la alerta y el trabajo comunitario. Y eso ha venido funcionando, se han registrado casi 7 millones de personas, de ciudadanos y ciudadanas integrantes ya del 1×10 del Buen Gobierno, un nuevo 1×10. Porque esto lo traemos también, Ramonet, lo debes saber, de los mecanismos que nosotros históricamente hemos aplicado para la movilización electoral, el 1×10, un militante busca a diez personas, a diez electores, para votar. 
Entonces yo dije, bueno, si es eficaz para la vida electoral, para la vida política, ¿por qué no puede ser bueno ese poder inmenso que tiene el pueblo en el 1×10, para gobernar, para resolver los problemas de la gente? Y ha sido maravilloso.
Del 1×10 del Buen Gobierno, con los temas de educación y salud, muy afectados por el tema de la falta de inversión, producto de las sanciones y del bloqueo, surgieron algo que creamos, y que llamamos las Bricomiles, las Brigadas Comunitarias Militares para la Educación y para la Salud. Estas brigadas Comunitarias Militares tienen como misión la reparación estructural profunda y total de las instalaciones educativas, escuelas, liceos; de las instalaciones de salud, ambulatorios, Centros de Diagnóstico Integral, etc., etc. Y ha sido maravilloso.
Estamos haciendo milagros, estamos haciendo cosas que era imposible planificarlas por la ausencia de recursos, producto del bloqueo, de la persecución criminal del imperialismo; estamos haciendo con los recursos del poder popular, de la Fuerza Armada, bueno, y con recursos que pone el Gobierno nacional hemos reparado miles de escuelas, reparadas y restauradas al 100%. Hemos reparado cientos de ambulatorios y vamos avanzando en los grandes temas. Así que el 1×10 del Buen Gobierno ha sido una creación feliz del año 2022. 
Y este año 2023 vamos nosotros a profundizar en todos los mecanismos que nos llevan a una conexión directa con el pueblo, sus necesidades, porque ahí es donde uno se pregunta, Ramonet, ¿para qué  existe un Gobierno?

Ignacio Ramonet: … un Gobierno “revolucionario” además, porque esta fórmula del “1×10” es una de las dimensiones actuales, me imagino, de la revolución bolivariana, no? El 1×10 es una expresión de la democracia directa también, que articula sociedad y gobierno…

Nicolás Maduro. Correcto. El 1×10 es una expresión de la democracia real, de la nueva democracia, la democracia popular, la democracia directa. El 1×10 responde a la pregunta: ¿Para qué sirve un gobierno? Un gobierno tiene que servir para atender al pueblo, a los ciudadanos, a las ciudadanas. ¿Y cómo lo va a hacer? ¿Cómo lo va a hacer? Bueno, estamos creando las vías tecnológicas a través de las nuevas redes sociales, a través de las nuevas aplicaciones, y sobre todo a través de la organización y el empoderamiento de la gente, organización y empoderamiento del poder popular.

Ignacio Ramonet: Señor Presidente, hablemos ahora de política concretamente. A finales de noviembre pasado, y después de 15 meses de interrupción, se reiniciaron los diálogos con una parte de la oposición, la oposición digamos extraparlamentaria.
Nos puede usted decir ¿qué balance hace usted de ese proceso de diálogo que se ha reiniciado? Y por otra parte, ¿qué obstáculos ve usted a que se prosiga este proceso de diálogo con esa oposición?

Nicolás Maduro: Bueno, fíjate que en el mundo cometen un error, un error inducido por las agencias de noticias y los grandes medios hegemónicos del capitalismo mundial, de decir que el Gobierno bolivariano que yo presido, y las fuerzas bolivarianas, entramos en diálogo con “la”oposición.
No hay en Venezuela “la oposición” o “una” oposición. Lo primero que hay que entender es que, en Venezuela, hay varias oposiciones, y ese proceso de fragmentación, de creación y atomización de la oposición se ha dado como resultado de las políticas extremistas que se aplicaron durante cuatro años desde el gobierno de Donald Trump, para arrodillar a Venezuela, para someter a Venezuela; producto de los graves daños que se hicieron en lo económico, en lo financiero, en lo comercial, en lo energético, en lo social, y bueno eso implosionó, producto de la aplicación de una política fuera de la realidad, pudiéramos decir… Pretender imponer en Venezuela gobiernos paralelos, poderes paralelos, que no estaban basados ni tenían raíces en la realidad… Creían desde el imperio estadounidense y desde algunos sectores de Europa, y desde algunos gobiernos de derecha de América Latina, creían que estaba el trabajo hecho, como decimos aquí “estaba el mandado hecho”, ya, listo. Ellos decretaban que había un “Presidente” y listo.
No entendían ni entienden a Venezuela, no entienden la fortaleza institucional republicana de Venezuela, no entienden la fortaleza popular de la revolución bolivariana; creían que bastaba con hacerle una campaña de desprestigio a Maduro, y lo sacaban… No entienden que Maduro está aquí producto de un proceso histórico, de una fuerza, de una unión cívico-militar poderosa, con raíces ideológicas, culturales, políticas profundas. Al no entender eso se estrellaron, y al estrellarse se rompieron en varios pedazos. Así que lo primero que tenemos que decir es que nosotros estamos en diálogo con todas las oposiciones.
Ahora, la oposición más famosa en Occidente, llamada la Plataforma Unitaria de Venezuela, que fue liderada por Juan Guaidó de manera errática por un tiempo, y que reúne a gente como Capriles Radonski, Ramos Allup y otros, Manuel Rosales gobernador del Zulia… Bueno, en efecto, con esa oposición tenemos una conversación, un diálogo permanente, tenemos una negociación y tenemos acuerdos. Hemos firmado en México dos acuerdos, entre el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y esa Plataforma Unitaria opositora.
El último acuerdo que firmamos es un acuerdo social muy bien trabajado, a detalle, para recuperar 3 mil 150 millones de dólares congelados, secuestrados en bancos en el exterior. Ese dinero le pertenece al Estado venezolano, a la sociedad venezolana. Se ha hecho un plan para recuperar ese dinero e invertirlo en servicios públicos que necesitamos, en electricidad, en agua, en educación, en salud y en mitigar en parte los daños de las lluvias torrenciales del año 2022. Ese acuerdo está firmado, bueno ha habido dificultades para que el gobierno de los Estados Unidos dé los pasos necesarios para liberar esos recursos. Yo confío verdaderamente en el poder de la palabra dada, en el poder de la palabra firmada, allí está comprometida la palabra, por ejemplo de una persona honorable como Gerardo Blyde, que es el jefe de la Comisión negociadora de este sector de la oposición, y confío en que ellos cumplan su palabra, ya quedarán frente al país si cumplen o no cumplen. Esperemos.
Ahora, también te puedo decir, Ramonet, que nosotros en el año 2022 dinamizamos el diálogo con todas las oposiciones, yo tuve reuniones en el palacio presidencial con la Alianza Democrática, que reúne a los secretarios generales de los partidos Acción Democrática, Copei (Partido Socialcristiano Copei), el partido Primero Venezuela, el partido Cambiemos, y el partido Avanzada Progresista. Esta alianza es la alianza más votada en las últimas elecciones de gobernadores y alcaldes que se hizo en Venezuela. También me reuní con el partido Fuerza Vecinal, que es una agrupación joven formada por unos 40 alcaldes del país, también nos reunimos con ellos y recibí sus críticas, sus aportes, sus propuestas, nos escuchamos, dialogamos largamente. También me reuní con un líder joven venezolano, Antonio Ecarri, del partido Lápiz, que agrupa a un conjunto de movimientos educativos, culturales, sociales… Bueno, y así estamos en un diálogo permanente político, en un diálogo permanente con todos los sectores económicos, en un diálogo permanente con todos los sectores sociales, culturales del país.
Si algo nos caracteriza, te puedo decir, y te puedo decir más, si algo me caracteriza a mí como Presidente de la República, al frente y al mando de nuestra patria, es que he tendido siempre mi mano, he estado siempre dispuesto a oír, a dialogar, a conversar con todos los sectores, y creo que es una de las claves que explica porque en el año 2022 hemos consolidado este clima de armonía, de paz, de convivencia que hoy tiene Venezuela.

Economía 


“Lo que más daño le puede hacer a una economía que está saliendo del subdesarrollo, sometida al acoso y a la persecución imperialista, es caer en dogmas ¡No! Nosotros somos anti-dogmáticos.”

Ignacio Ramonet: Señor Presidente, vamos a pasar a la segunda temática, vamos a hablar de economía. Y en ese sentido realmente hay una opinión mayoritaria, quizá como consecuencia de esta atmósfera de la que hablaba usted, de armonía que se ha creado también. Y es que la mayoría de los observadores consideran que el año 2022 ha sido espectacularmente positivo para la economía de Venezuela. Su gobierno en particular ha conseguido una victoria, que mucha gente pensaba que no era posible, derrotar a la hiperinflación, por ejemplo, se pensaba que la hiperinflación se iba a mantener. Y ahora el Banco Central de Venezuela dice que el crecimiento en Venezuela ha sido de unos casi 19%, mientras la Cepal está hablando de una perspectiva de crecimiento del 12%.
Entonces, la pregunta es ¿Qué nos puede usted decir sobre este milagro económico venezolano?, ¿a qué se debe?, ¿cómo lo explica usted?
Y por otra parte, ¿cuáles serían las perspectivas económicas para Venezuela en el año 2023?, ¿qué objetivos se fija usted?

Nicolás Maduro: Los años más difíciles fueron los años en que se activaron todo este grupo de sanciones criminales, más de 927 sanciones criminales contra toda la sociedad venezolana, contra la economía, contra el aparato productivo, contra la industria petrolera, que es la gran industria de Venezuela. 
Durante más de 100 años Venezuela vivió sólo del petrodólar, por un lado el chorro de dólares que ingresaba, y por otro lado se gastaba con una chequera gigantesca para importar todo lo que consumía Venezuela.
Prácticamente el 80, 85% de todo lo que se consumía en Venezuela venía importado por los petrodólares, y eso llevó a Venezuela a tener uno de los niveles más altos de gasto público y de calidad de vida, sobre todo en la era del comandante Hugo Chávez.
Luego vinieron esos años difíciles donde se persiguió a la industria petrolera, y yo te puedo dar un dato, Venezuela dejó de percibir 232 mil millones de dólares, y hubo un daño económico al Producto Interno Bruto por encima de los 630 mil millones de dólares. Son cifras gigantescas, que un país pase de percibir 56 mil millones de dólares, a percibir 700 millones de dólares en un año es una catástrofe. Así y todo gracias a la política social de la revolución, a las misiones sociales de la revolución, nosotros logramos aguantar el impacto demoledor de las sanciones, de la persecución y de esta guerra… Eran misiles económicos, misiles lanzados contra toda la economía, contra toda la sociedad.
Nosotros fuimos echando las bases para un proceso de recuperación estructural: La primera fue la activación de 18 motores de la Agenda Económica Bolivariana. La segunda : el establecimiento de un nuevo sistema cambiario venezolano. Y lo otro, un conjunto de decisiones y medidas que se han tomado para proteger todo el sistema industrial, todo el sistema de producción agrícola, todo el sistema bancario de Venezuela. Son un conjunto de políticas públicas acertadas que se fueron consensuando con todos los sectores económicos, sociales y políticos del país, fueron surgiendo del debate, de la conversación, del diálogo. Fuimos echando las bases para esa recuperación.
Ya en el año 2020, el año de la pandemia, ya a finales del año 2020, comenzamos a ver los primeros síntomas. En el año 2021, bueno ya Venezuela tuvo el primer año de crecimiento tenue, y este año 2022 se han desatado las fuerzas productivas del país.
Yo te puedo dar otro dato, Venezuela que dependía 80, 85% de todos sus alimentos, de la importación, hoy produce el 94% de los alimentos que van al hogar venezolano, un récord, es un milagro agrícola. ¿Producto de qué?  De que centenares de productores, emprendedores del campo, se han puesto a trabajar, a producir, y que su producto llega a los principales mercados del país y llega directamente a los hogares.
Hay un crecimiento industrial de gran impacto, y sobre todo hay un crecimiento industrial que es importante, pero que deja una brecha todavía  grande, donde podemos crecer aún más. Venezuela tiene un crecimiento este año de dos dígitos, ya el Banco Central de Venezuela ha mostrado algunas cifras importantes, ya la Cepal ha mostrado algunas cifras. Y ese crecimiento, te puedo decir, por primera vez en más de 100 años, es un crecimiento de la economía real no petrolera, es un crecimiento de la economía que produce alimentos, bienes, servicios, riqueza, que paga impuestos además. Porque estamos rompiendo récord en la recaudación del año 2022.

Ignacio Ramonet:  O sea, que es también una diversificación de la economía venezolana, demasiado antes ligada al petróleo.

Nicolás Maduro: Correcto. Y es el camino que tenemos que seguir, es el camino que yo me empeño en decirle a todos los sectores económicos, a todos los sectores políticos, a toda Venezuela, el camino nuestro no puede ser volver a la dependencia petrolera, el camino nuestro tiene que ser liberarnos de la dependencia petrolera de manera definitiva, liberarnos del antiguo modelo capitalista rentista dependiente petrolero. Y trazar muy bien la ruta hacia la diversificación de la economía. Venezuela tiene con qué, Venezuela tiene un aparato industrial de buen nivel tecnológico, de buena capacidad productiva y lo está demostrando.
En los peores años: 2018, 2019, yo decía esto, y alguna gente me veía así como con cara de loco, pues: “Maduro se volvió loco”. Pero es que yo sabía lo que tenemos, lo hemos estudiado. Te puedo decir: Tenemos un equipo del mayor nivel, de la mayor calidad técnica, económica, académica, de la mayor calidad en formulación de políticas públicas, tenemos un súper equipo para la economía, que además se ha venido diversificando y que escucha todas las opiniones. 
Porque aquí, mira, lo que más daño le puede hacer a una economía, saliendo del subdesarrollo, saliendo de la dependencia rentística petrolera, sometida al acoso y a la persecución gringa e imperialista, lo que más daño nos pudiera hacer es que cayéramos en dogmas ¡No! Nosotros somos anti-dogmáticos, tenemos un proyecto nacional, el Proyecto Nacional Simón Bolívar, tenemos objetivos muy claros en la construcción de un modelo diversificado, productivo, y bueno vamos ajustando, vamos concordando las políticas públicas en función de una recuperación estructural.
Venezuela, yo puedo decir hoy, está experimentando la primera etapa de un largo ciclo de recuperación y crecimiento estructural, de una nueva estructura, de una nueva economía, y por ahí vamos continuar el camino.

Ignacio Ramonet: Presidente, hay sin embargo como unas nubes en este panorama tan positivo, que es la cuestión de la presión del dólar paralelo y también el aumento de precios que se ha observado estos últimos meses, estas dos cuestiones, la presión del dólar paralelo y el aumento de los precios ¿Piensa usted que podrían constituir un peligro para la recuperación económica del país? ¿Con qué herramientas piensa usted actuar para limitar la presión del aumento de los precios y la presión del dólar paralelo?

Nicolás Maduro: Es una gran perturbación y son las heridas que van quedando, heridas que van quedando de los instrumentos de la guerra económica, de la fase que estamos paso a paso superando, progresivamente superando. Ha habido una guerra contra la moneda y ha habido diversos instrumentos en su etapa, nosotros recordamos el Dolar Today, el Dólar Cúcuta, era un dólar ficticio, era un dólar para la guerra económica. Ahora los mecanismos son más sofisticados, son a través de criptomonedas, que pretenden gobernar el cambio de manera especulativa con un gran signo político, efectivamente son perturbaciones. Yo te puedo decir que, en la comparación que hacemos con los años 2020, 2021 y el año 2022 hemos logrado aplacar buena parte de esa perturbación, pero en los últimos tres meses tuvo un gran impacto en el sistema cambiario nuevo que hay en el país, que es un sistema cambiario fundamentalmente de mercado. Venezuela tuvo durante 100 años, Ramonet, sistemas cambiarios dependientes del petrodólar; hoy petrodólar no hay, entonces la economía tiene que tener un sistema cambiario donde se nutra del dólar, de la divisa extranjera en propio proceso productivo y en círculos virtuosos que permitan tener un surtido suficiente de la moneda extranjera. Hay factores objetivos y factores no objetivos. Factores objetivos de esta perturbación que hemos tenido estos últimos tres meses, bueno el sobrecalentamiento del comercio. El comercio se disparó siete veces lo que el resto del año había sido su funcionamiento; un sobrecalentamiento que yo lo ponía como ejemplo en estos días… En una entidad bancaria me informaban, en el Banco de Venezuela que es el banco más grande del país, que ellos normalmente durante el año en un buen día comercial de actividad realizaban hasta 100 mil transacciones por minuto, luego en octubre eso llegó a 500 mil transacciones, y ahora en diciembre hubo días donde se llegó a 700 mil transacciones por minuto, un sobrecalentamiento, lo cual exigía una cantidad mayor, superior, de divisas para que se moviera el mercado. Esa es una razón económica, pero no justifica bajo ningún aspecto las razones no objetivas, que es la especulación para hacer daño económico, para apuñalar la recuperación económica. Pero nosotros vamos a controlar esa situación y el país, o sea, todos los sectores económicos y el gobierno vamos a construir un sistema cambiario estable, a defender la moneda y que la economía funcione con circuitos virtuosos de aquí en adelante; esa perturbación, esa herida también la vamos a curar.

Ignacio Ramonet: Señor Presidente, su gobierno anunció a finales de noviembre unos acuerdos con la firma petrolera estadounidense Chevron, y a ese respecto quisiera preguntarle, ¿significa ese acuerdo con Chevron que Washington está levantando algunas de las sanciones contra Venezuela? ¿Y cuál puede ser el impacto para la industria petrolera venezolana, de los acuerdos con Chevron?

Nicolás Maduro: Bueno no significa que se haya levantado ninguna sanción, solamente le están dando licencia para venir a trabajar, a producir, a invertir, a la empresa Chevron, una firma estadounidense que tiene más de 100 años produciendo en Venezuela, 100 años cumple ahora en el 2023, 100 años exactos produciendo en Venezuela. Las relaciones con Chevron y las negociaciones con ellos se han dado en el marco de la Constitución, de las leyes; el diálogo y las conversaciones con ellos son extraordinarias, y yo espero que se concreten de manera efectiva todos los proyectos que se han firmado, todos los contratos que se han firmado.

Y yo le mando un mensaje a todas las empresas energéticas que hay en el mundo, en Estado Unidos, en Europa, en América Latina, en Asia; aquí en Venezuela están las mayores reservas petroleras del mundo certificadas; aquí en Venezuela estamos certificando la cuarta reserva gasífera del mundo. Venezuela es una potencia energética, nadie, nadie nos podrá sacar de la ecuación energética mundial. Allí estamos, somos fundadores de la OPEP, fundadores y líderes de la OPEP-Plus, y vamos a continuar en ese proceso.

Así que Venezuela está de puertas abiertas, con condiciones especiales para la inversión, para la producción, con estabilidad política, con estabilidad social. Así que bueno, es buen paso, esta licencia de Chevron en la práctica, al cumplirse se va a demostrar que podemos trabajar juntos y que pueden venir a Venezuela 100 años más, si así lo quieren.

Ignacio Ramonet: Señor Presidente abordamos ahora la última etapa de esta entrevista, la tercera temática. Vamos a hablar de política internacional, un tema que usted conoce bien, nadie olvida que usted fue durante por lo menos 8 años, canciller de la República.

En junio pasado realizó usted una exitosa gira internacional, visitó países como Turquía, Irán, Argelia, Kuwait, Qatar, Azerbaiyán, y demostró que ni usted estaba aislado, ni Venezuela estaba aislada. Por otra parte, se están produciendo actualmente en el mundo cambios geopolíticos y cambios también energéticos importantes como consecuencia en particular del conflicto en Ucrania, y muchas capitales -usted lo sugería al instante- están acercándose de nuevo o podrían acercarse de nuevo hacia Venezuela, por poseer como lo recordaba usted, una de las reservas principales de hidrocarburos en el mundo.

En ese contexto yo quería preguntarle, ¿qué perspectivas le ve usted a una eventual normalización de las relaciones entre Venezuela y los Estados Unidos, y también qué perspectivas de normalización de relaciones con la Unión Europea, o con otras potencias que en algún momento se sumaron a las sanciones contra su gobierno?

Nicolás Maduro: Bueno, con la Unión Europea te diría que las cosas avanzan bien, un diálogo permanente con el señor Josep Borrell; diálogo con el Embajador de la Unión Europea en Venezuela. Recientemente España acaba de nombrar Embajador en Caracas, y le dio el beneplácito a la diplomática venezolana Coromoto Godoy como nueva embajadora en Madrid, y muy pronto va estar en Madrid.

Creo que, en general, paso a paso, con paciencia estratégica, con diplomacia, con respeto, podemos avanzar con la Unión Europea.

Con Estados Unidos de Norteamérica, ellos han estado lamentablemente atrapados en una política sin sentido sobre Venezuela, al apoyar instituciones inexistentes, una “presidencia interina”, una “asamblea de Narnia” que ellos siguen apoyando, de una u otra manera el chantaje en política exterior desde La Florida, desde Miami-Dade, funciona con mucha fuerza en la Casa Blanca, en el Departamento de Estado, digo de alguna manera porque es lamentable… Venezuela está preparada, totalmente preparada para dar pasos hacia un proceso de normalización y regularización de relaciones diplomáticas, consulares, políticas, con este gobierno de los Estados Unidos y con los gobiernos que puedan venir; porque, bueno, una cosa son las diferencias políticas estratégicas, de visión que se puedan tener del mundo, y otra cosa es que no haya relaciones… Es la antipolítica la que se ha impuesto en el modelo Trump. Trump impuso un modelo sobre Venezuela: la antipolítica. Golpear, golpear, golpear, amenazar con invasiones, sanciones extremistas, tratar de romper al país desde adentro, imponer un “presidente” desde afuera. Y todas esas políticas fracasaron, fueron derrotadas, en primer lugar por la realidad y en segundo lugar por la fortaleza.

Nosotros somos una realidad en Venezuela, una poderosa realidad: El chavismo, el bolivarianismo, es una poderosa realidad en Venezuela, más allá de Nicolás Maduro. Porque entonces ellos se empeñan en el discursito, lo mismo que le aplicaron al comandante Chávez, que “el régimen de Chávez”, que el “régimen de Chávez”. No hubo jamás un “régimen” de Chávez, hubo un régimen constitucional, un Estado de derecho social democrático, de justicia; y entonces ahora repiten la misma fórmula: El “régimen de Maduro”…. ¿Yo, Maduro, construir un régimen para mí? Por favor, un poco de ponderación, un poco de inteligencia.

Nosotros estamos preparados para diálogos al más alto nivel, para relaciones de respeto, y ojalá, ojalá un halo de luz llegara a los Estados Unidos de Norteamérica, pasaran la página y dejaran esa política extremista a un lado, y llegaran a políticas más pragmáticas en relación a Venezuela, ojalá. Nosotros estamos preparados, ojalá suceda.

Ignacio Ramonet: Señor Presidente, en cambio, en América Latina se han producido muchos cambios relativamente positivos desde el punto de vista, pienso yo, de Caracas; este primero de enero del 2023 su amigo Lula da Silva va a asumir de nuevo como Presidente de Brasil, es una inmensa victoria, y también hubo la victoria reciente de Gustavo Petro en Colombia. Podríamos decir que -a pesar de la situación que hay actualmente en Perú-, globalmente estamos ante una nueva Latinoamérica con mayoría de izquierda. La pregunta es, ¿qué análisis hace usted de esta nueva Latinoamérica? ¿Qué perspectivas le ve? Y en particular, ¿cómo ve usted la evolución de las relaciones entre Venezuela y Colombia, cuando también este primero de enero en principio, digamos la continuidad y la conexión por carretera entre Colombia y Venezuela se reinician y completan?

Nicolás Maduro: En el año 2022 ha habido buenas noticias, en el marco de un América Latina caribeña en pugna… Está en pugna el proyecto imperial de dominación, de recolonización, de sometimiento a nuestros países con los proyectos diversos de independencia, de democratización, de mejoría de la vida de nuestros pueblos; es una pugna histórica, es un pulso histórico entre los proyectos latinoamericanistas caribeños propios, con sello y signo nacional, y los proyectos oligárquicos amarrados, lamentablemente, de rodillas a los intereses imperiales; en esa pugna se ha hablado de que se está levantando una “segunda ola”, de eso se habló bastante. En comparación con la primera ola que conocimos todos que se levantó desde el triunfo del comandante Chávez y los triunfos de Lula da Silva, de Néstor Kirchner, de Tabaré Vázquez, de Evo Morales, de Rafael Correa, del Frente Sandinista Daniel Ortega, la fuerza de Cuba…, Fernando Lugo… Aquella ola que se levantó en el continente, que tuvo mucha cohesión, mucha coherencia, mucha fortaleza, mucho impacto. Bueno, después vino la contraofensiva de la derecha extremista, y ahora parece levantarse nuevamente con gran fuerza una nueva ola liberadora, democratizadora, avanzada, progresista. El triunfo de Gustavo Petro en Colombia ha significado importantes cambios para la vida y la búsqueda de la paz del pueblo de Colombia; el triunfo y la asunción a la presidencia la República de Lula da Silva significa un avance geopolítico tremendo para los proyectos regionalistas, para la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, para la retoma de los proyectos del Sur, de la Unasur, del Banco del Sur, para la retoma de los proyectos integradores sobre nuestros países.

Así que son buenas noticias que han llegado. Con Colombia, este año hemos avanzado bastante, comenzaron la apertura de las fronteras, que ya se han completado para la apertura libre y total de los pasos fronterizos, bienvenido, ahora con la apertura del puente Antonio Ricaurte en Tienditas, allá en la frontera entre el estado Táchira y el Norte de Santander. Y, bueno, en el comercio también hemos dado pasos importantes, se calcula que por encima de 600 millones ascendió la balanza comercial en los primeros meses apenas. Apenitas arrancando, 600 millones, y eso tiene un gran potencial, la balanza comercial entre Colombia y Venezuela.

Igualmente en Venezuela se instalaron los diálogos de paz con el proyecto del presidente Petro hacia la paz total, y nosotros estamos dando todo el apoyo a todas las iniciativas de paz, incluyendo la que se instaló en Venezuela, en los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional. Creo que en ese sentido, Venezuela y Colombia nos damos un abrazo de reencuentro entre hermanos, y eso es una buena noticia para los dos países y para toda América Latina.

Ignacio Ramonet: Señor Presidente, última pregunta de esta entrevista. Viajó usted recientemente a Egipto en particular para participar en la Cumbre del Clima y allí pudo usted desarrollar su propia visión sobre qué soluciones aportar al cambio climático, y también su análisis de la situación geopolítica internacional, pero también aprovechó usted ese encuentro internacional para establecer contactos directos con líderes internacionales. Yo quisiera preguntarle para terminar esta entrevista, ¿cuál es su visión del nuevo y conflictivo escenario internacional? ¿Y cuáles son, según usted, las fortalezas y las esperanzas de un nuevo mundo multipolar?

Nicolás Maduro: Bueno, estuvimos allá en la Cumbre del Cambio Climático, la COP-27 en Egipto, pudimos compartir durante tres días con delegaciones de más de 190 países. Yo te puedo decir que esta mano se la di a la gran mayoría de los jefes de Estado, jefes de Gobierno, jefes de delegación de casi todas la delegaciones; tuvimos largos encuentros, jornadas de diálogo y conversaciones con todos estos presidentes, primeros ministros allá en El Cairo. ¿Qué sentí, Ramonet? Allá sentí respeto. ¿Qué sentí? Admiración por la gesta del pueblo de Venezuela. Y allá lo dije, el reconocimiento de mandatarios del mundo a la Venezuela de pie, a la Venezuela victoriosa, a la Venezuela que da ejemplo y que no se dejó arrollar, ni se dejó arrodillar por los imperios del mundo.

Entonces la gente del mundo agarra fuerza, así me lo dijeron en privado, en conversaciones, en pasillos, en la sala de reuniones, en conversaciones bilaterales: La admiración, el respeto, el reconocimiento a la revolución bolivariana, al pueblo de Venezuela, a la gesta democrática que hemos llevado adelante durante todos estos años.

Allí llevamos la voz de Venezuela, verdaderamente los estragos que ha causado el modelo capitalista en 200 años nos han llevado a una emergencia climática, ya estamos viviendo una emergencia climática. Allí estuvimos reunidos con el presidente Petro, con el Presidente de Surinam, y le hicimos una propuesta que ha acogido el presidente Lula, de hacer una Cumbre de la Organización del Tratado Amazónico, que agrupa a todos los países amazónicos de Suramérica en Brasil muy pronto; allí estaremos nosotros con la voz de Venezuela recuperando la Organización del Tratado Amazónico, y además llegando a un plan de emergencia para recuperar el Amazonas, para defender la Amazonía como gran pulmón del mundo; es uno de los grandes acuerdos al que llegamos con el presidente Petro, con el Presidente de Surinam y ahora con el presidente Lula da Silva, de Brasil.

El mundo, sin lugar a dudas, está en una situación muy difícil, diríamos dolores de parto de un mundo distinto. Nosotros siempre hemos propugnado por la construcción de un mundo pluripolar, multicéntrico, de polos diversos de desarrollo, de poder, de centros que acompañen todas las regiones del mundo. El mundo antiguo del siglo XV, XVI, XVII, XVIII, XIX, del colonialismo, el mundo del neocolonialismo del siglo XX tiene que quedar atrás ya definitivamente. Nadie puede creer que desde dos o tres metrópolis se puede gobernar al mundo, se puede someter a los pueblos. Ya hay regiones muy fuertes, muy fuertes como la región del Asia, del Pacífico, el mismo África, América Latina y el Caribe, somos bloques de países que nos vamos conformando en polos de poder mundial, en centros de poder mundial, y, ¿qué? ¿Debemos renunciar a nuestros derechos a la paz, al desarrollo, al avance científico tecnológico, a nuestros propios modelos culturales, a nuestros propios modelos políticos? ¿Debemos renunciar? No. ¿Debemos asumir el mando unipolar de una metrópoli que pretende dar dictados sobre el mundo? No. No. Es el tiempo de un nuevo mundo, de una nueva geopolítica que redistribuye el poder en el mundo. Estamos viendo los momentos parturientos de esa época, esa guerra que hay en Ucrania forma parte de los dolores parturientos de un mundo que va a surgir.

Y no tenemos ninguna duda que allí estaremos nosotros, nos hemos planteado ser vanguardia, ser vanguardia firmemente, valientemente, desde la diplomacia bolivariana, desde la diplomacia chavista nos hemos planteado ser vanguardia en la construcción de ese nuevo mundo, y allí vamos dando nuestro aporte de manera humilde, pero de manera significativa, desde las ideas de Bolívar, desde las ideas de Hugo Chávez, en la construcción de otro mundo donde quepamos todos, donde podamos convivir en paz y donde los pueblos puedan superar los rezagos de siglos de colonialismo y de neocolonialismo.

En ese mundo creemos y ese mundo va a surgir, no tenga ninguna duda Ramonet.

Ignacio Ramonet: Muchas gracias señor Presidente por esta entrevista, aprovecho para desearle unas felices fiestas y un gran próspero año a usted, a su familia, a su país, a su pueblo y a la revolución bolivariana.

Nicolás Maduro: Bueno le doy mi saludo a todos los que nos leen, ven y nos escuchan por televisión, por YouTube, por Instagram, por Facebook, por Periscope, por Twitter, por todas las vías que nos puedan ver y escuchar, mi saludo desde Venezuela a todos nuestros amigos y amigas del mundo. Gracias Ramonet.

Ignacio Ramonet: Gracias Presidente.

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