Covid-19 y bloqueos: EE.UU. y su empeño en desafiar el sentido común

A través de la historia, los países con proyecciones imperiales han ignorado el elemental sentido de humanidad que demandan las tragedias globales, una postura que Estados Unidos lleva al extremo en tiempos de la Covid-19.

CAPAC – tomado de Prensa Latina

La administración del presidente Donald Trump pareciera no conocer límites en el empeño de imponer su dominación, traducida en bloqueos y sanciones unilaterales, que parten del precepto de que otros cometen infracciones, en lo cual es fácil incurrir desde la visión de Washington, y para ello basta con defender un proyecto de soberanía e independencia.

Cuba, Venezuela, Siria, Irán y la República Popular Democrática de Corea están entre los países atacados por medidas económicas, comerciales y financieras, cada uno de ellos con particularidades, pero con el escenario común de resistir sin doblegarse a presiones externas.

Esta semana, el alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, consideró absolutamente necesario que esas naciones puedan recibir materiales y equipos médicos para el combate al coronavirus SARS-CoV-2, algo imposible bajo el cerco que les aplica Estados Unidos.

‘En los casos de la ONU y la UE está bien claro, nuestras sanciones no representan un problema desde el punto de vista de la facilitación de la ayuda humanitaria, por lo que pedimos que otros hagan lo mismo’, dijo el lunes al instalar una reunión de ministros de Defensa sobre el tema de la Covid-19, aunque no mencionó a qué o cuáles países se refería con su llamado.

A finales de marzo, tanto el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, como la alta comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, llamaron a levantar o reevaluar las medidas que puedan tener un impacto negativo en la batalla contra la Covid-19.

Guterres realizó su pedido en una carta dirigida al G-20, en la que advirtió que son tiempos de solidaridad y no de exclusión.

Por su parte, Bachelet alertó en una declaración que las acciones de ese tipo podrían tener una repercusión negativa sobre el sector de la salud y los derechos humanos.

‘Es fundamental que se evite el colapso de los sistemas sanitarios nacionales, considerando la explosiva repercusión que traería en términos de muerte, sufrimiento y ampliación del contagio’, precisó.

La respuesta de Estados Unidos habría que juzgarla por los hechos de las últimas semanas: una escalada en la agresividad contra Venezuela, incluyendo el anuncio del despliegue de naves de guerra cerca de sus costas, un donativo que no pudo llegar a Cuba por el bloqueo y una renovación de las sanciones contra Irán.

Para organizaciones sociales francesas, la postura de Washington es fácil de interpretar, porque trata de desviar la atención de los problemas internos en medio del azote de la Covid-19 en suelo norteño, por mucho el de más casos a nivel mundial, al menos 400 mil, y el de mayor cantidad de decesos en los últimos días, rondan ya los 13 mil.

Ante la situación apocalíptica del sistema de salud estadounidense de cara a la actual crisis sanitaria. El gobierno de Estados Unidos trata de distraer a los electores, a pocos meses de los comicios presidenciales de noviembre, denunciaron sindicalistas de la Federación Nacional de Industrias Químicas de Francia (FNIC) en un comunicado de respaldo a Venezuela.

Otras agrupaciones afirmaron que la hostilidad de la Casa Blanca en momentos de tensión global desnuda su naturaleza inhumana, expresada durante 60 años con su bloqueo económico, comercial y financiero a Cuba.

‘Ya es hora de que nos unamos contra este bloqueo asesino y la actitud vergonzosa de Estados Unidos, cuyo objetivo no es otro que someter a su voluntad al pueblo cubano, en un intento de asesinar a mujeres, hombres, niños y ancianos que no han cometido delito alguno’, subrayó la asociación Francia-Cuba