Sirios reeligen democráticamente al presidente Bachar al-Assad

El periodista estadounidense Stephen Lendman informa de la aplastante y legítima victoria de Assad en Siria.

CAPAC – por Stephen Lendman – tomado de stephenlendman.org – traducción de Leonardo Del Grosso

Lendman es un graduado de Harvard que ganó el «Proyecto Censurado» en 2008 y el premio internacional de periodismo del Club de Periodistas Mexicanos en 2011. Como dice la verdad, en su país, Estados Unidos, es combatido por el anglosionismo. Aquí cuenta la verdad sobre las últimas elecciones en Siria.

Después de más de una década de agresión estadounidense contra Siria y su pueblo, el abrumadoramente popular Bashar al-Assad es el único presidente que la gran mayoría de la población del país quiere como líder.

Es una realidad que el Occidente dominado por Estados Unidos y sus agentes de los medios de prensa suprime en su censura, desinformación y noticias falsas sobre él y todo lo relacionado con la República Árabe Siria.

Assad es más popular ahora que cuando fue reelegido en junio de 2014, con un 89% de apoyo mayoritario.

El 26 de mayo, ganó abrumadoramente con una mayoría del 95,1%, anunciado el viernes por el presidente del parlamento Hammouda Sabbagh.

Nunca hubo ninguna duda sobre su triunfo, solo por cuánta gran mayoría, lo que se conocerá después del escrutinio de las papeletas.

La participación fue del 78,64%, una notable muestra de apoyo a la república y su líder en tiempos de guerra y ocupación extranjera del norte y sur del país, incluidos los refugiados sirios de la diáspora capaces de emitir su voto.

Los aspirantes presidenciales Mahmoud Marei y Abdallah Salloum Abdallah obtuvieron un 3,3% y un 1,5% de apoyo respectivamente, y el anunciante Sabbagh agregó:

“De acuerdo con el artículo 86 de la Constitución y el ítem B del artículo 79 de la ley de elecciones generales, y a la luz del hecho de que el Sr. Bashar al-Assad obtuvo la mayoría de los votos con el 95,1%, tengo el placer de anunciar la victoria del Dr. Bashar al-Assad para el cargo de presidente de la República Árabe Siria».

En Damasco, Lattakia, Homs y otras partes del país, un gran número de sirios salieron a las calles para celebrar la reelección de Assad, una realidad ignorada por los regímenes occidentales y sus agentes de prensa.

El viernes, el NYT no informó nada sobre el triunfo de Assad.

WaPo (Washington Post. Nota del Traductor) publicó un informe de propaganda de AP News, diciendo:

«El presidente sirio, Bashar Assad, fue reelegido de forma aplastante … tras unas elecciones descritas como ilegítimas y una farsa por Occidente y su oposición (sic)».

No hay nada ilegítimo en el proceso democrático de Siria: avergüenza a las versiones fantásticas en Estados Unidos y otros países occidentales.

El informe de noticias falsas de Asociated Press también afirmó falsamente que «ningún monitor independiente» vio los procedimientos en los colegios electorales el miércoles.

Estuvieron presentes delegaciones de monitoreo de Rusia, China, India, Brasil, Sudáfrica, Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Armenia y quizás otros países.

Ninguno apareció de Occidente, sus autoridades gobernantes querían que se suprimiera la información sobre la reelección legítima de Assad.

Abriendo a las 7:00 a.m., más de 12.000 colegios electorales permiten que los sirios emitan sus votos hasta la medianoche, para dar cabida al máximo número de personas que desean participar.

Tras su triunfo electoral, Assad agradeció a los sirios «por su alto sentido de nacionalismo y su notable participación», y agregó:

“Por el futuro de los niños y jóvenes de Siria, comencemos desde mañana nuestra campaña de trabajo para generar esperanza y construir Siria”.

Assad

Los supervisores electorales rusos informaron que el proceso de Siria fue abierto, libre y justo: las elecciones del miércoles se llevaron a cabo sin violaciones de las reglas internacionales.

Según el enviado general del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Vladimir Churov, la principal amenaza electoral de Siria era el terrorismo (orquestado desde el exterior) y la obstrucción de su proceso.

Como se esperaba, el régimen de Biden y los socios cómplices del Reino Unido y la Unión Europea desafiaron la realidad al llamar falsamente al proceso de Siria «ni … libre ni justo (sic)».

Sus regímenes gobernantes han estado librando una guerra preventiva contra Siria desde marzo de 2011, incluido el uso de ISIS, otros yihadistas y Cascos Blancos como soldados de infantería proxies contra la soberanía siria y su pueblo.

Occidente y el apartheid de Israel también culpan falsamente a Assad por los crímenes de guerra, contra la humanidad y las atrocidades cometidas por sus regímenes gobernantes y soldados de infantería yihadistas contra Siria y su pueblo.

Culpar a las víctimas es una política de larga data de Occidente, el estado judío y sus agentes de los medios de prensa.

A raíz de la reelección de Assad, la interminable agresión liderada por Estados Unidos contra Siria y su pueblo continúa sin perspectivas de una resolución a corto plazo, porque el régimen de Biden, como sus predecesores, rechaza la restauración de la paz y la estabilidad en el país.

Lo mismo ocurre con las guerras estadounidenses por medios calientes y/o de otro tipo contra otros países del mundo.