Más de 200 muertos y 2.500 detenidos en las protestas en Sudáfrica

Análisis de las protestas, disturbios y represiones que asolaron a Sudáfrica hace unos días. Luego de una semana con la mayor conflictividad social desde la instauración de la democracia en ese país, el saldo es de más de 212 muertos y 2.550 detenidos.

CAPAC – por Lucas Nigoevic en El Ágora

El pasado 9 de julio iniciaron una serie de protestas en la provincia sudafricana de Kwazulu-Natal tras el arresto y la detención del ex presidente Jacob Zuma, quien fue arrestado después de negarse a testificar en una investigación respaldada por el Estado que investiga las acusaciones de supuestos hechos de corrupción durante su mandato como presidente de 2009 a 2018.

Los disturbios comenzaron como protestas de sus partidarios en KwaZulu-Natal antes de escalar a saqueos y violencia generalizados. Como respuesta, el gobierno de Cyril Ramaphosa -miembro del partido Congreso Nacional Africano, al igual que Zuma-, movilizó 30 mil efectivos del Ejército para reprimir.

Se estima que cerca de la mitad de las víctimas fatales son producto de la brutalidad de las represiones, mientras que las restantes son productos de los manifestantes y los incendios en todo el país.

El país miembro del BRICS -bloque geopolítico integrado por las principales economías emergentes del mundo: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica– está atravesando uno de sus peores momentos en las últimas décadas: una pobreza que alcanza al 55% de la población y una desocupación del 32,6% (en la juventud es la más alta del mundo).

Además, es uno de los países africanos más golpeados por el coronavirus: la variante Delta le ha dado un carácter particularmente mortal a la tercera ola de contagios. Hasta la fecha, Sudáfrica tiene 2,3 millones casos confirmados de COVID-19 y más de 66.800 muertos por el virus.

Pero para los medios de comunicación el problema es Cuba

Se destaca la doble vara de los grandes medios de comunicación hegemónicos, que pasaron por alto estos traumáticos sucesos para la nación sudafricana mientras ocuparon horas televisivas, varias portadas de diarios y programas radiales a tratar las protestas opositoras en Cuba.

La grave crisis sanitaria, humanitaria, social y económica que atraviesa Sudáfrica es, a todas luces, más grave que los sucesos acontecidos en la isla centroamericana. Sin embargo, mientras las corporaciones mediáticas dedican toda su atención a atacar al gobierno cubano, olvidan -¿accidentalmente?- todo lo que acontece en cualquier otro país, aún si la situación es objetivamente más crítica.

Es por ello que esta doble vara sólo se explica si la variable que justifica la diferencia de atención es la orientación político-ideológica del gobierno del país, más que la situación social objetiva.