Diferencias en la reunión de presidentes del Mercosur – Dura respuesta al neoliberal Lacalle Pou.

 El Presidente Argentino Alberto Fernández defendió el espíritu del bloque ante diferencias en torno a la firma de acuerdos de libre comercio.  “Lo más fácil es bajarse del barco si la carga pesa mucho” fue la respuesta a algunos planteos.

CAPAC – fuente Página12

El presidente Alberto Fernández encabezó este viernes una reunión del Mercosur para conmemorar los 30 años de la creación del bloque comercial. «La inserción del Mercosur en el mundo global debe darse en favor de nuestros sectores productivos y no en su contra», planteó el madantario y anticipó que Argentina propondrá que el arancel externo común «se base en preservar el equilibrio entre los sectores agroindustriales e industriales, y corregir las inconsistencias». Las diferencias al respecto quedaron expuestas cuando el uruguayo Luis Lacalle Pou expuso su posición a favor de la flexibilización del Mercosur y dijo que no debe ser un lastre, lo cual dio lugar a una contundente respuesta de Fernández

La reunión por el aniversario fue eminentemente protocolar: no hubo agenda de trabajo más allá de lo conmemorativo y del anuncio del Estatuto de Ciudadanía. El mes próximo, si la evolución de la pandemia lo permite, habrá una reunión presencial de cancilleres para avanzar en esos temas pendientes de Mercosur.

Más allá de que no estaba previsto hablarlo, durante el encuentro los mandatarios aludieron al tema arancelario y de los acuerdos de libre comercio. Ahí quedaron al descubierto las diferencias.

Lo más fácil es bajarse del barco si la carga pesa mucho

 El Presidente Argentino Alberto Fernández defendió el espíritu del bloque ante diferencias en torno a la firma de acuerdos de libre comercio.  “Lo más fácil es bajarse del barco si la carga pesa mucho” fue la respuesta a algunos planteos.

 «No debemos erosionar las estructuras productivas de nuestros países. Aspiramos a alcanzar consenso con nuestros socios; aunque pensemos diferente, debe primar la voluntad de integrarnos», dijo Fernández al adelantar la posición sobre el arancel común que la Argentina llevará a ese encuentro.

Cuando le tocó hablar, Lacalle Pou reclamó un Mercosur más flexible. “Uruguay necesita avanzar, nuestro pueblo nos exige avanzar en el concierto internacional y por eso vamos a proponer formalmente que se discuta en la mesa el tema de la flexibilización”, sostuvo el uruguayo para luego agregar: «Obviamente que el Mercosur pesa, obviamente que su producción pesa en el concierto internacional, lo que no debe y no puede ser es que sea un lastre”.

Fernández no dejó pasar esa afirmación. Cuando retomó la palabra para hacer el cierre, fue categórico: “Si nos hemos convertido en una carga, lo lamento. La verdad es que no queremos ser una carga para nadie. Una carga es algo que hace que a uno lo tiren de un barco y lo más fácil es bajarse del barco si la carga pesa mucho”.

La inserción del Mercosur en el mundo global debe darse en favor de nuestros sectores productivos y no en su contra

En su primera intervención Fernández había destaca el crecimiento del comercio en el Mercosur «tanto en volumen, como en calidad y valor agregado», y remarcó que «no es un bloque cerrado de comercio exterior sino una plataforma para que nuestros países se proyecten al resto del mundo». «La inserción del Mercosur en el mundo global debe darse en favor de nuestros sectores productivos y no en su contra», afirmó entonces.

Fernández también destacó que la conformación del Mercosur «dejó atrás la lógica de la rivalidad para pasar a la lógica de la cooperación» regional y sostuvo que el bloque «favoreció la consolidación de las instituciones democráticas de la región». «Sentó las bases para dejar atrás el peligro de las dictaduras y entramos a un proceso de integración de importancia para construir confianza mutua», apuntó.

La agenda de la reunión incluyó la presentación del Estatuto de Ciudadanía, que compila derechos y beneficios en temas como circulación de personas, residencia, trabajo y educación. Desde Cancillería explicaron que aborda «cuestiones como la posibilidad de que un ciudadano de un país del Mercosur obtenga de forma simplificada la residencia en otro del bloque y acceda a un trabajo formal, estudie y ejerza sus derechos y libertades en las mismas condiciones que los nacionales; o poder tramitar el reconocimiento de un título primario o secundario y que se le de validez como en el país de origen, son algunos de los derechos incluidos en el ECM»

El encuentro lo encabezó Argentina, por ser el país que está a cargo de la Presidencia Pro Tempore del bloque comercial. El Gobierno eligió el Museo del Bicentenario como escenario local de la cumbre en que participan el canciller Felipe Solá y de diversos funcionarios de su cartera.

Si somos un lastre, tomen otro barco

El presidente argentino también pidió terminar con “esas ideas que ayudan tan poco” a la unidad. En esa línea, completó: “No queremos ser un lastre para nadie. Si somos un lastre, tomen otro barco. Pero lastre no somos de nadie”.

La reunión iba a desarrollarse de manera presencial –con la expectativa que creó la noticia del que iba a ser el primer encuentro cara a cara entre Fernández y su par de Brasil, Jair Bolsonaro– pero el incremento de casos de covid-19 en los países de la región obligó a modificar la modalidad y convertirlo en una reunión remota.

La conmemoración del trigésimo aniversario de la firma del Tratado de Asunción –por el que se creó el Mercosur– reunió a Fernández, Bolsonaro, los mandatarios de Bolivia, Luis Arce; de Chile, Sebastián Piñera; de Paraguay, Miguel Abdo Benítez, y de Uruguay, Luis Lacalle Pou.