Carta a Silvio Rodriguez de Stella Calloni
La periodista, intelectual y militante por la verdad, Stella Calloni, resalta que Silvio Rodriguez, como artista, como intelectual, está junto a todos para defender la Patria.
CAPAC – por Stella Calloni
Decir Silvio Rodríguez en cualquier país de América Latina, es como decir luz, agua o pan porque tu voz, tu poesía, tu música tus composiciones -que siguen siendo la Nueva Trova- es decir CUBA, solidaridad, dignidad, amor y belleza.
Por todo eso necesité escribirte querido Silvio, que siempre estás entre nosotros, con esa poética única conque describes la realidad de Nuestra América y el Caribe, lo que reúne multitudes cuando cantas y representas a todos los grandes músicos, poetas, compositores que han surgido desde aquellos tiempos (1959) cuando los revolucionarios entraron triunfantes en la Habana el 1 de enero, derrocando nada menos que a un dictador siniestro instalado por Estados Unidos en Cuba.
Es decir, triunfando también contra la potencia que fue hasta ahora- cuando ya la decadencia es evidente- la más grande y más armada del mundo.
Como no recordar aquellas canciones que hasta ahora nos siguen conmoviendo “Y en eso llegó Fidel” dedicada al Comandante Fidel Castro o la icónica canción para honrar al comandante Ernesto Che Guevara, ambas de Carlos Puebla, que le puso ritmo a los primeros pasos de la revolución y ese intenso florecer del arte y la cultura, que como la Casa de las Américas se extendieron, como irradiación cultural, hacia el mundo.
Todo renació con ustedes y ese extraordinario vuelo de la imaginación creadora que les ha permitido resistir el bloqueo del imperio a una isla tan pequeña, en ese mar de sueños que es el Caribe. El sitio de guerra más largo que haya vivido la humanidad y con la resistencia, como maravilla del mundo que es un legado infinito para todos.
Si te escribo Silvio, es porque ante la crueldad, el odio despiadado y vulgar, hasta extremos desconocidos, conque en su caída salvaje el imperio, cuyo presidente actual es la marioneta de otro que tiene los mismos sueños del Destino Manifiesto de apropiarse del mundo, y que algunos llaman “el nazionismo”, intenta rendir por hambre, por oscuridad total, por inmovilidad, sin energía, sin ingreso de medicamentos, comida, sólo olas de mar batiéndose en las costas de la isla, tú te paraste con todos para defender la Patria.
Te digo que en mi voz van muchas voces, que intento interpretar como mejor puedo, como anciana de la tribu que soy “chamana”, digo yo, por soñar en tus juegos de luces, porque nos diste un ejemplo, un sonido profundo para despertar a muchos que aún duermen, y pediste un arma para defender a Cuba, para agregarla al arma desarmante que es tu arte.
Te recuerdo en cada país adonde me llevó mi oficio de periodista militante de la verdad, en los que dejaste huellas, como lo hace la revolución, huellas que arden para el enemigo eterno de los pueblos y más aún los insumisos.
Pero en este momento todas las barreras deben romperse y se necesita tanto amor como coraje, para que la voz no tiemble, poque estamos bajo una guerra no declarada, pero guerra despiadada, desesperada garra para atraparnos a todos. Pero no les alcanza y tu pueblo y tú, están allí viviendo cada día, como si amanecieran siempre, con luz y sin luz, para demostrarnos que se sí se puede como siempre nos dijo Fidel.
Tu sí que dijiste como todos en una noche inolvidable “Yo soy Fidel” allá por 2016 y todos los fideles fieles, con F de fuego y llama encendida en noches de niebla para no perdernos.
Parado ahí con tu guitarra a la espalda como se pegan las orquídeas a rocas y troncos, rodeado por tu pueblo, nos marcas un camino, una nueva marcha de antorchas, iluminando un continente para decirnos que ya es la “hora de los pueblos”, de la independencia, de ser lo que somos, moldeando hombres nuevos en un mundo que se deshace en caos, guerras terribles pero inútiles, que los conducen a ellos a la aniquilación.
Terroristas ignorantes de toda ignorancia que viven soñando con “transiciones” en Cuba que ni con todos los cañones apuntado a la isla han podido lograr.
No pueden entender que ni las mafias y ni el terror podrán vencer jamás la hermosura de estos nuevos mundos que somos nosotros, a los que ustedes y tantos héroes y pueblos siempre resistiendo y en lucha, son nuestra guía y nuestro horizonte. Los mercados no entienden las señales ni ven los faros.
Silvio querido, estás en todas partes cantando en todas las voces, que seguirán alzándose en el mundo que vendrá, como el “tú sabes” cubanísimo conque entendemos las buenas señales, en dos palabras CUBA VENCERA y nadie puede enterrar la luz ni con inteligencia artificial.
Hasta siempre.
Stella Calloni

