CAPAC en el Coloquio Internacional Patria: Comunicación, poder y disputa global
En el marco del reciente Coloquio Patria, realizado en Cuba, diversas voces del ámbito comunicacional coincidieron en un diagnóstico contundente: la disputa política contemporánea ya no se libra únicamente en el terreno de las ideas, sino en la forma en que estas circulan.
CAPAC.- por Anabella Almonacid
“El poder no está solo en lo que se dice, sino también en cómo circula”, fue una de las definiciones que sintetizó el secretario de este medio, Alberto Mas, donde también se planteó la necesidad de pasar del análisis teórico a la acción concreta.
La comunicación, sostuvo el secretario del CAPAC, requiere hoy de un “golpeteo constante”, articulado entre comunicadores, medios y discurso. En ese marco, subrayó que toda contraofensiva comunicacional debe identificar con claridad a su adversario, al tiempo que se vuelve imprescindible aplicar nuevas estrategias y, sobre todo, crear y fortalecer medios propios. “Tenemos que terminar con los egos”, remarcó, como condición necesaria para una construcción colectiva eficaz.
Las reflexiones no son nuevas, pero adquieren renovada vigencia en el contexto actual. Ya en el siglo XX, figuras como J. Edgar Hoover afirmaban que “la información es el poder”, mientras que Zbigniew Brzezinski advertía sobre la centralidad de la dominación cultural y la hegemonía comunicacional en el ejercicio del poder global. Sin embargo, los expositores coincidieron en que ninguno de ellos pudo prever la magnitud del desarrollo tecnológico que hoy redefine el escenario.
“Hoy estamos en guerra”, fue otra de las frases recurrentes. En ese sentido, se retomaron ideas de Ernesto Che Guevara, quien en Guerra de Guerrillas señalaba que el principal aprovisionamiento de una fuerza insurgente proviene del propio enemigo. Adaptado al presente, el concepto apunta a disputar los espacios y herramientas comunicacionales existentes. En la misma línea, recordó una afirmación de Fidel Castro en 1999: “Internet parece inventado para nosotros”, frase que hoy adquiere un nuevo significado en la batalla digital.
Según lo expuesto, el “enemigo” despliega una amplia red de medios y plataformas digitales que difunden contenidos críticos hacia Cuba, generando un flujo constante de información que, desde esta perspectiva, construye desinformación. Frente a ello, se planteó una pregunta central: ¿cuántos espacios comunicacionales existen, desde fuera de la isla, que difundan de manera sistemática la visión de la Revolución cubana?
El diagnóstico apunta a una carencia estructural. Por ello, Alberto Mas propuso en el Coloquio la creación de “destacamentos de guerrilla comunicacional” en cada país, con el objetivo de producir y difundir contenidos de forma permanente. La iniciativa toma como referencia la experiencia del Club Argentino de Periodistas Amigos de Cuba (CAPAC), organización que funciona con trabajo voluntario y ha logrado sostenerse y adaptarse durante 15 años.
Entre los ejemplos citados, se recordó la campaña por la liberación de los “Cinco cubanos presos en Estados Unidos”, que logró instalarse en medios argentinos pese al escepticismo inicial. “Se logró con un trabajo sistemático, permanente de información”, señaló.
La propuesta es clara: multiplicar grupos de trabajo que generen contenido periodístico, combatan la desinformación y rompan lo que se define como un “bloqueo mediático”. Todo ello, bajo una lógica de producción constante y articulada.
Finalmente, el Coloquio también puso el foco en la situación económica de Cuba, identificando al petróleo como uno de los principales problemas actuales. En ese marco, se lanzó la consigna de una campaña internacional de presión para que los países que históricamente abastecieron de crudo a la isla retomen ese vínculo, pese a las presiones externas.
Bajo el lema “Petróleo para Cuba”, la iniciativa busca trasladar la solidaridad al plano de la acción concreta. “Solo se necesita la decisión política de llevarla a cabo, los medios los tenemos”, concluyeron.
En un escenario global atravesado por la disputa simbólica, el Coloquio Patria dejó una consigna que resume su propuesta: organizar, producir y comunicar como parte de una estrategia integral. Porque, en esta visión, la batalla cultural ya está en marcha.

