Canciller jordano: Jerusalén es una línea roja

«Jerusalén es una línea roja. Condenamos los ataques racistas en la Ciudad Vieja de la Jerusalén ocupada y advertimos de sus consecuencias», dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, en su cuenta de Twitter.

CAPAC – tomado de Al Mayadeen en castellano

También indicó que la responsabilidad de detener los ataques de acuerdo con el derecho internacional recae en las autoridades de ocupación.

A su vez, el Parlamento jordano describió los asaltos llevados a cabo por colonos judíos, con el apoyo de las autoridades de ocupación israelíes contra los jerosolimitanos como operaciones terroristas organizadas, con el objetivo de la toma completa de Jerusalén y sus lugares sagrados islámicos y cristianos.

Al recordar la coincidencia entre estos ataques y el bendito mes de Ramadán, señaló que «todos los jordanos sienten indignación e ira por la posición del gobierno israelí como potencia ocupante, que constantemente practica violaciones de las convenciones y tratados internacionales».

«Debe haber una acción internacional eficaz para proteger a los habitantes de Jerusalén de los ataques y del odio y del racismo».

Safadi

Destacó que es deber de la comunidad internacional y sus diversas organizaciones actuar de inmediato para obligar a los ocupantes a poner fin a estas abominables violaciones racistas que son condenadas por todas las leyes internacionales.

Unos 100 habitantes de Jerusalén resultaron heridos como resultado de los ataques de las fuerzas de ocupación israelíes que tuvo lugar la madrugada del viernes, y la policía de ocupación cerró en la madrugada de ese día la puerta de «Hatta», una de las puertas principales que conducen a Al Aqsa, y estableció puestos de control militares e impidió que los fieles entraran a rezar.