Argentina – Una multitud se movilizó por la Cuarta Marcha Federal Universitaria
El gobierno de Milei lleva más de 200 días sin cumplir con la Ley de Financiamiento y la comunidad educativa salió a la calle para denunciar la ruptura del pacto democrático.
CAPAC – por Celeste del Bianco – tomado de Página/12
Con una Plaza de Mayo colmada, el Frente Universitario –integrado por gremios, rectores y estudiantes– denunciaron la “ruptura del acuerdo democrático” porque la Casa Rosada desoye a los poderes Judicial y Legislativo y no cumple con la Ley de Financiamiento. Un millón y medio de personas, según los cálculos de los organizadores, se movilizaron en todo el país para recordarle a Javier Milei que lleva 203 días sin cumplir, lo que deja a las casas de altos estudios en “estado crítico”, y le pidieron a la Corte Suprema –que tiene que definir un recurso presentado por el Gobierno– que “escuche el clamor de toda la república”. Algunos gobernadores, como Axel Kicillof y el cordobés Martín Llaryora, se sumaron al reclamo.
El Frente Universitario recorrió todos los caminos institucionales posibles para poder garantizar la educación pública superior. Fueron al Congreso –donde lograron una ley y su ratificación tras el veto presidencial–, luego a la Justicia después de que el Gobierno decidió no cumplir la ley y, ahora, volvieron a las calles por cuarta vez. Nuevamente fue con una movilización multitudinaria, no solo en la Ciudad de Buenos Aires sino también en otras ciudades del país con fuerte presencia estudiantil (ver aparte). “¿Qué hay que hacer para que las respuestas aparezcan y la angustia se termine?”, se preguntó el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, después de contar el camino de más de dos años. “A pesar del recorrido no tenemos respuesta, por eso la marcha”, agregó el rector de la Universidad Nacional de Rosario.
“Señor presidente, es muy jodido meterse con los sueños de la gente, con los sueños de miles”, dijo el presidente de la Federación Universitaria Argentina, Joaquín Carvalho, tras leer un documento conjunto entre el CIN, la FUA y los gremios docentes y no docentes Conadu, Conadu Histórica, Fedub, Fagdut, UDA, Ctera y Fatun. Al atardecer y frente a la Casa Rosada, se plantaron frente al gobierno libertario “por la universidad pública y en defensa de la democracia”.
“La crisis no es solo presupuestaria”, sostuvieron y denunciaron “la ruptura del acuerdo democrático de la división de poderes”. Además, focalizaron en el “desprecio institucional sin precedentes” del gobierno de Javier Milei, que “ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República”. Es que LLA ignora la Ley de Financiamiento Universitario sancionada y ratificada en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. “Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario, es el contrato social que nos mantiene libres y en un estado de derecho”, puntualizaron. También le pidieron a la Corte Suprema que falle en favor del pueblo ante un recurso extraordinario que presentó el Ejecutivo.
En las horas previas, la Casa Rosada intentó deslegitimar la movilización a través de las redes sociales y algunos medios. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, dijo que la marcha era una cuestión política basada en “una mentira emocional”. Todo el mundo digital libertario, incluido el Presidente y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, comenzaron a repostear publicaciones con falacias argumentales.
Una de ellas apuntaba directamente contra los estudiantes extranjeros que, según dijo el mismo Álvarez en un video, son “cerca del 40 por ciento en la carrera de Medicina de la UBA y el 51% en la Universidad de La Plata. “Aún teniendo la posibilidad de cobrarles, las autoridades de las universidades deciden no hacerlo por cuestiones ideológicas”, dijo el funcionario. Sin embargo, los datos de la misma cartera de Educación tiran por tierra sus dichos: el último informe de 2023 muestra que los extranjeros son el 4,1 por ciento de la totalidad y que en la carrera de Medicina de la UBA son el 28 por ciento.
Otro de los argumentos de Álvarez fue el “costo de cada egresado”. Al hablar sobre lo que pasaba en la Universidad Nacional de las Artes dijo que cada uno cuesta “$57 millones y el 40% de los alumnos no rinde ni una sola materia”. Desde la FUA indicaron que es engañoso porque toma la cantidad de inscritos y no de alumnos regulares. Además, el investigador del Conicet Rodrigo Quiroga cruzó los datos con lo que sucede en otros países e indicó que aún si las cifras que muestra el Gobierno son ciertas, la universidad argentina es sumamente “eficiente y barata”. “El cálculo es discutible, pero aún si fuera correcto, son 40.000 dólares, a un promedio de graduación en 8 años, eso significa unos 5.000 dólares por año de estudio. El promedio anual en países OCDE es de 20.000 dólares de costo total anual. Significa que la universidad argentina es sumamente eficiente y ‘barata’ en comparación”, explicó.
Pero el ataque no fue solo discursivo, en el día previo a la cuarta marcha federal, el Gobierno decretó un nuevo recorte de 5.303 millones de pesos en obras de infraestructura, dentro de un ajuste general de 78.768 millones en Educación.
Desde las universidades dieron datos certeros del desfinanciamiento: las transferencias registraron una caída real acumulada del 45,6 por ciento entre 2023 y 2026, que implica una reducción inédita de los recursos disponibles para el sostenimiento del sistema. En el plano salarial, docentes y no docentes tuvieron una pérdida de poder adquisitivo del 37,13 por ciento, lo que equivale a la pérdida de casi 11 salarios desde que Milei llegó al poder. Una situación que deja a los sueldos en el nivel más bajo de los últimos 23 años y de los peores desde el retorno de la democracia.
“La política salarial impuesta por el Gobierno nacional cerró las paritarias y produjo un deterioro alarmante del poder adquisitivo y el empeoramiento generalizado de las condiciones de trabajo, preocupante nivel de renuncias de cuadros formados, reducción de las dedicaciones, pluriempleo y crisis en las obras sociales: las y los trabajadores de las universidades públicas cobran salarios que no nos permiten llegar a fin de mes y cubrir las necesidades básicas”, indicaron.
Las comparaciones con los escándalos de corrupción también estuvieron presentes y Manuel Adorni fue otra de las figuras más convocante para los discursos junto con el presidente. “Queremos un jefe de Gabinete que ejecute las leyes que saca el Congreso y no que esté pensando en cuántas cascadas se pone en la casa”, dijo Daniel Ricci, secretario general de la Fedun.
Por su parte, la secretaria General de Conadu, Clara Chevallier, apuntó directo al presidente: “La universidad pública es un consenso del pueblo argentino y lo demostramos hoy en las calles de todo el país. Un millón y medio de personas para ponerle un límite al gobierno de Milei. Y si no quiere cumplir con la ley, entonces se tendrá que ir”.
La marcha generó el respaldo de todo el arco opositor, incluso de gobernadores que tienen una relación fluctuante con Milei como es el caso del cordobés Martín Llaryora, que dijo que el desfinanciamiento “no solo pone en riesgo el acceso al conocimiento, sino que atenta contra la identidad misma” de la provincia. El bonaerense Axel Kicillof encabezó una de las columnas y dijo que “Javier Milei tiene que entender que la defensa de la universidad pública no es solo una reivindicación de los estudiantes y los docentes: es una lucha de todo el pueblo argentino”.
El diputado de Fuerza Patria Máximo Kirchner apuntó contra quienes “festejaron el inicio de Milei” y hoy muestran una cínica preocupación por la educación pública”. “No es gratis entregarse para agradar”, sentenció. Después de participar de la marcha, la columna de La Cámpora se trasladó hasta San José 1111 para saludar a la expresidenta Cristina Kirchner. También se expresó el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, que posteó en sus redes sociales: “El país que soñamos se construye con más educación y más ciencia”.
“Que no nos hipotequen el futuro”, dijo el vicepresidente del CIN y rector de la Universidad de Río Negro, Anselmo Torres. Miles de personas se movilizaron ayer para demostrar que si el gobierno de Milei insiste con no cumplir con la ley, la comunidad universitaria insistirá en las calles las veces que sea necesario y que tiene el poder de convocar más allá de su ámbito porque la educación pública es una causa nacional.

