8 de marzo: Día Internacional de la Mujer

El Día Internacional de la Mujer fue establecido por el movimiento de lucha proletario y socialista a principios del siglo XX, para luchar por la reivindicación de la mujer, que es oprimida por su condición de tal.

tomado de Ecured, la Enciclopedia Cubana

El día 8 de marzo se considera como un día festivo y conmemorativo; sin embargo, hubo acontecimientos históricos que condujeron a que ese día se convirtiera en el Día Internacional de la Mujer. Fue en la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas (Copenhague, 1910) donde se constataba que las mujeres estaban ocupando un vigoroso lugar en las luchas de la clase obrera, al punto de “convertirse en una fuerza social que no puede ser ignorada en el proceso de la lucha de clases”, y donde se votó por este día anual de lucha por la emancipación de la mujer. Allí se dejó librada la fecha de realización a cada país.

https://youtu.be/FjkrxfOKQRQ

Antecedentes históricos

Los antecedentes históricos se atribuyen a dos hechos importantes como motivo de inspiración para escoger esa fecha. Ambos eventos ocurren en la ciudad de Nueva York.

  • El primero es una gran marcha de trabajadoras textiles en el año 1857. Miles de mujeres marchan sobre los barrios adinerados de Nueva York en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras.
  • El segundo, ocurre en 1908. Ese año 40 000 costureras industriales de grandes factorías se declaran en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil. Durante la huelga, 129 trabajadoras mueren quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga.

Primer Día Internacional de la Mujer

El primer Día Internacional de la Mujer es organizado, en los Estados Unidos, el 29 de febrero de 1908. En tal fecha, las organizaciones de mujeres socialistas llamaron a desarrollar enormes manifestaciones públicas para luchar por el derecho de la mujer al voto y por sus derechos políticos y económicos. En 1909, en fecha similar, 2 000 personas asisten a una demostración para celebrar el Día de la Mujer en Manhattan, Nueva York. En 1910, las feministas y las socialistas de todo el país se unen a la celebración de este día de movilización popular.

Instauración de la fecha como tal

La Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas que tiene lugar en Copenhague, Dinamarca, el 27 de agosto de 1910 establece el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer. A esta conferencia asisten más de 100 delegadas de 17 países representando sindicatos, partidos socialistas y organizaciones de trabajadoras. Las representantes de los Estados Unidos llevaban como objetivo proponer el establecimiento de un día internacional para la mujer. Al final, la propuesta es presentada por Clara Zetkin, integrante del Sindicato Internacional de Obreras de la Confección. La propuesta señalaba:

«…En unión organizaciones de clase, partidos políticos y sindicatos proletarios en cada país, las mujeres socialistas del mundo celebrarán cada año un Día de la Mujer. Su objetivo principal será obtener el derecho a voto de la mujer. Esta demanda debe ser levantada dentro del contexto global de los asuntos concernientes a las mujeres de acuerdo a los principios socialistas. El Día de la Mujer debe tener un carácter internacional y deber ser preparado cuidadosamente…»

Segunda Conferencia de Mujeres Socialista

Debates de la Conferencia en Copenhague

La Conferencia, que sesionó el 26 y el 27 de agosto, discutió la cuestión de la guerra y llamó a las obreras a luchar contra el militarismo y el chauvinismo. Consolidó un programa integral de defensa de la trabajadora embarazada y madre, “sean sus hijos legítimos o naturales”. Señaló que “la maternidad debe ser reconocida como una función social, con independencia del Estado civil y las formas que asume la familia”. Exigió la revisión de las leyes sobre el infanticidio, “cometido principalmente por madres que han sido abandonadas a su suerte”. Declaró la guerra contra la influencia religiosa y contra “las mafias que trafican con carne humana”, las redes de explotación sexual. La lucha por la igualdad política –el derecho al voto–, considerada como parte de la lucha global de la clase obrera, fue el punto clave de delimitación del sufragismo burgués. Clara Zetkin cuestionó la cooperación entre el socialismo inglés y las sufragistas que defendían el voto “censal”, calificado, y la Conferencia votó:

“…El movimiento de las mujeres socialistas rechaza el voto calificado y lo considera una falsificación y un insulto a cualquier principio de igualdad política. Luchamos por la única expresión admisible de este principio: sufragio universal para todas las mayores de edad sin títulos de propiedad, impuestos, educación o cualquier otra cuestión que impida a las integrantes de la clase obrera hacer uso de sus derechos civiles. El movimiento socialista de la mujer no encara su lucha junto con los movimientos burgueses de la mujer sino en estrecha colaboración con los partidos socialistas, que defienden los derechos electorales sin distinción de sexo…”

Segunda Conferencia de Mujeres Socialista

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