Neuquén – Cálido acto político-cultural por los cien años del nacimiento de Fidel Castro (videos)
El viernes 14 de agosto se realizó en Neuquén un evento político-cultural en homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro, al cumplirse un siglo, el 13 de agosto, de su nacimiento.
CAPAC – por Leonardo Del Grosso, desde Neuquén
«No hay un solo altar sin una luz por tí» dice la canción que el músico cubano Raúl Torres compusiera cuando Fidel pasó a la eternidad el 25 de noviembre de 2016. Hoy, en que se celebra que hace un siglo, un 13 de agosto, Lina Ruz González diera a luz a su tercer hijo con Ángel Castro Argiz, en todo el mundo, como en los altares iluminados a los que alude la canción, se rinde homenaje al Libertador, al Patriota Revolucionario Fidel Castro Ruz. Y en la actualmente codiciada Neuquén, donde se encuentra la mayor parte del famoso yacimiento de Vaca Muerta (saqueado hoy por los anglosionistas), argentinos y otros compatriotas de Nuestra América, como no podía ser de otra manera, también se convocaron para honrar la memoria destellante y presente del Comandante en Jefe.
En un cálido acto político-cultural realizado en «La Vereda Cultural», espacio gastronómico y artístico de la ciudad que solidariamente se ofrendó para la ocasión, la voz de Fidel se escuchó nuevamente en la sala gracias a los registros audivisuales de su dilatada y gloriosa trayectoria revolucionaria, a la vez que los acoples y arpegios, y las entonaciones emocionadas de varios artistas de la región, y las palabras sentidas de humildes servidores al prójimo, simples compañeros trabajadores, vibraron con pasión para cantar loas y agradecer al Gigante de la Historia que tanto hizo, y tanto inspiró, e inspira, para el bien no sólo de Cuba, sino de toda la Humanidad.

No podían faltar en la cita, además, y no faltaron, profesionales médicos argentinos y de otros países de Nuestra América graduados gracias a la generosidad de la Cuba Socialista y Revolucionaria, que en el pasado ciclo lectivo a pesar del bloqueo ha graduado, como lo resaltara Miguel Díaz-Canel Bermúdez en su disertación en el «Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro», 735 galenos, de 62 países del mundo, de los cuales más de veinte son palestinos y cinco pertenecen al pueblo de los Estados Unidos.
Es así como, en este Neuquén, aún sometido a las pandillas de codiciosos (tan anti Jesucristo, que multiplicaba y repartía panes y peces) que están vaciando los recursos fósiles de la Provincia no más que para pavonearse idiotas encandilados en la refulgencia vana de las metrópolis de Occidente (Sodoma y Gomorra), como buenos serviciales de la usura internacional que son; en este Neuquén brillan estas luces auténticas de la intimidad de esa fe irreductible y atávica de los pueblos que tienen la esperanza en que un mundo mejor, con justicia social, es posible, y Fidel Eterno, inmarcesible, es uno de los más grandes profetas de esa gloria.
Y entonces se hizo la presentación del evento y uno de los integrantes de la Casa de Amistad con Cuba de Neuquén leyó la declaración de la institución con motivo de este homenaje a Fidel.


Y entonces se proyectaron videos con la palabra del Comandante en Jefe.
Y entonces los cantautores Juanjo Barros (piano) y Oscar «Chino» Carrasco (guitarra y voz), formando un dúo, interpretaron varios temas de autores cubanos como Silvio Rodríguez y autores argentinos como Charly García, entre otros, y luego el realizador audiovisual Matías Estévez, también cantautor, interpretó canciones cubanas y de su propia creación, todos con la inestimable colaboración del sonidista Ernesto Castro.


Y entonces también se escucharon las palabras de un médico argentino, nacido en nuestro Alto Valle, graduado en Cuba, agradeciendo a Fidel Castro su legado, describiendo algunas de las más destacadas facetas del Gigante como patrimonio histórico desde el cual inspirar y esculpir nuestro propio y necesario compromiso.


Y entonces los asistentes acaso compartieron entre sí, en las mesas de «La Vereda Cultural», sus impresiones sobre el evento; o sobre la situación nacional o internacional; o sobre la relación entrañable entre Fidel y Hugo Chávez con nuestro ídolo patriota Diego Armando Maradona; o sobre el poema que el Che le escribiera a Fidel antes de partir el Granma desde México para la liberación de Cuba en 1956; o sobre lo que fue una de las epopeyas revolucionarias internacionalistas más impactantes y gloriosas: la ayuda militar cubana a la liberación de los pueblos de África, decisiva solidaridad que impactó directamente en el fin del Apartheid en Sudáfrica y la liberación de Nelson Mandela, y en la independencia de Namibia y Angola; o sobre la solidaridad cubana con el pueblo palestino; o sobre las cálidas y sentidas relaciones de Fidel Castro con el Ayatolá Jameneí y la admiración de Fidel hacia el Ayatolá Komeini; o sobre la cantidad enorme de médicos cubanos haciendo Patria (en el mejor sentido martiano de que «Patria es Humanidad») a lo largo y a lo ancho del mundo; o sobre el concepto superlativo que el Che expresó sobre la República Popular Democrática de Corea luego de visitarla, por encargo de Fidel, en 1960; o sobre el impacto de la Revolución Cubana en intelectuales revolucionarios argentinos como Jorge Masetti, John William Cooke y Rodolfo Walsh (por citar sólo algunos); o sobre la irreductible capacidad de resistencia de Fidel Castro, que convertía derrotas avasallantes en victoria inapelables (¿o alquien puede negar que el ataque al Cuartel Moncada -apreciado a primera vista- fue un desastre militar casi total para los revolucionarios?); o sobre la asombrosa velocidad con que la campaña libertadora iniciada a fines de 1956 con el desembarco del Granma culminara poco más de dos años después, el 1 de enero de 1959, con la toma del poder por los patriotas revolucionarios y la huida del tirano cipayo Fulgencio Batista; o sobre el abrazo fraternal de Fidel con el primer intrépido ser humano que salió de la Tierra al espacio exterior, el astronauta soviético Yuri Gagarin; o sobre el temple y la firmeza de la dirección de la Revolución Cubana durante la Crisis de Octubre, en 1962, en la que Estados Unidos consideró la opción de atacar con bombas nucleares a Cuba, y desistió ante la firmeza de la Revolución; o sobre la larga visita de Fidel Castro a la Unión de Repúblicas Soviéticas Soviéticas en 1963; o sobre la presencia de Fidel Castro a las zonas liberadas de Vietnam en el Sur, en 1973, en plena guerra, fortaleciendo así el impulso moral de los combatientes vietnamitas (era la primera visita de un jefe de estado a esas zonas, aún calientes en el fragor de los combates) cuando todavía los patriotas del Frente Nacional de Liberación de Vietnam no habían liberado todo Vietnam (lo que ocurriría en 1975); o sobre la política de justicia social e independencia de la Revolución, que transformó a Cuba desde ser un garito de los capos de la mafia sionista donde se prostituía al pueblo cubano con todo tipo de vicios, a una Nación con ejercicio de soberanía, con un pueblo culto y combatiente, heroico y magnánimo…

Pero como dijo Díaz-Canel en la ponencia ya citada, «no estamos aquí para administrar la nostalgia». Es el diálogo para fructificar en la solidificación del compromiso de lucha y la superación de nuestras miserias. ¿Y qué mejor ejemplo de Resistencia que Cuba y su Comandante en Jefe, Fidel Eterno?
La Historia continúa su curso, y sus protagonistas seguirán haciéndola… hacia la liberación de los pueblos del yugo opresor.

A continuación la declaración que se leyó en el acto:




