El Siglo: 86 años de tinta, memoria y trinchera popular
Un nuevo aniversario del diario El Siglo, voz ineludible de la prensa popular y el periodismo militante en Chile en la legalidad o desde la clandestinidad desde su fundación como diario el 31 de agosto de 1940.
CAPAC – por Colectivo Memoria Jecar
Hay aniversarios que son meras efemérides del calendario y otros que se escriben con el pulso terco de la historia. Cumplir 86 años no es poca cosa en un continente acostumbrado a la concentración monopólica de la palabra y a las voces uniformadas del poder; menos aun cuando se trata de una hoja que jamás pactó con el olvido ni con la comodidad de las redacciones dóciles.
Desde nuestra trinchera donde porfiamos por la memoria y la historia, alzamos el legado de Jecar Neghme Cristi —joven militante revolucionario asesinado por la dictadura, constructor de resistencias que entregó su vida por un país más justo y soberano— y abrazamos fraternalmente a las trabajadoras y trabajadores del diario El Siglo en este nuevo aniversario. Vaya también el saludo fraterno a su director, Hugo Guzmán, quien por años ha conducido esta gesta periodística como un espacio de unidad, rigurosidad y probado profesionalismo.
Nacido al calor de las luchas obreras de 1940, El Siglo no fue pensado como una mercancía, sino como una herramienta: la voz de los que no tenían espacio en los grandes consorcios editoriales. A lo largo de más de ocho décadas, su historia es el testimonio vivo de un periodismo militante que supo enfrentar las peores tempestades. Conoció la persecución, la clandestinidad, la censura desembozada de la Ley Maldita, el fuego pinochetista en sus talleres y la pérdida irreparable de compañeras y compañeros que hicieron del oficio de informar un acto supremo de entrega.
Frente a la barbarie, sus páginas nunca dejaron de circular: pasaron de mano en mano en las poblaciones, en los sindicatos, en las fábricas y en el exilio, demostrando que la verdad popular no se apaga con decretos ni bayonetas.
En tiempos donde la inmediatez efímera y los algoritmos pretenden vaciar de sentido la realidad, el periodismo que encarna El Siglo sigue siendo imprescindible. Una mirada crítica, honesta y comprometida, puesta siempre como servicio y herramienta para los sectores populares, los movimientos sociales y quienes no se resignan a la injusticia.
Saludamos a El Siglo por su pasado de coraje, pero sobre todo por su presente contrahegemónico y su futuro necesario. Porque mientras haya pueblos en lucha y memorias que defender, la palabra militante seguirá proclamando la dignidad de los que luchan.
¡Felices 86 años, compañeras y compañeros!

