Nicaragua en Argentina – Midence: «Sandino estructurará un ideario revolucionario legítimo»

Ponencia del embajador de Nicaragua en Argentina, Carlos Midence, en el acto de recordación del natalicio del General Augusto César Sandino, padre de la Revolución Sandinista y uno de los más eminentes forjadores de la Patria Grande de Nuestra América.

CAPAC – por Carlos Midence, embajador de la República de Nicaragua en Argentina

En primer lugar el saludo del Gobierno Sandinista, presidido por el comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, del Valiente Pueblo de Nicaragua. Agradecimientos a Guillermo Lugones, a Julio Fuentes de CLATE (Confederación Latinoamericana de Trabajadores del Estado), que hicieron posible la logística y degustación gastronómica, desde luego a los hermanos de UTE (Unión Trabajadores de las Educación) por prestarnos estas preciosas instalaciones, a los panelistas Jorge Kreyness y Fernanda Vallejos y a mi hermano Agustín Ronconi, del Grupo Arbolito. A todos ustedes por su presencia, a quienes vienen en representación de las agrupaciones políticas, movimientos sociales y culturales que integran el Frente de Todos y a quienes vienen de forma individual en solidaridad con Nicaragua, a la representación de la cancillería de la hermana República de Argentina, a los embajadores de Cuba y de la República Áraba Saharaui Democrática, y a los delegados diplomáticos enviados por Venezuela, Honduras, Panamá y Rusia.

Estamos aquí para celebrar el 128 aniversario del nacimiento del General Augusto C. Sandino, Padre de la Revolución Sandinista y uno de los forjadores de la Patria Grande, como muy bien lo establece Gregorio Recondo, en su libro El sueño de la Patria Grande.

Hermanos y hermanas:

A Sandino lo hemos estudiado siempre como guerrillero, militar, combatiente, líder de la gesta que hizo posible la primera derrota militar del ejército estadounidense. Y, así es. Sandino, con un ejército de campesinos, obreros, artesanos, mujeres de diversos estratos, pueblos originarios y con la participación solidaria  de combatientes internacionalistas que formaron La Legión Latinoamericana, consiguió esta hazaña: expulsó humillados de nuestro suelo patrio a los marines, ya para la época, el ejército más poderoso del mundo.

Ahora bien, es fundamental establecer que Sandino también estructuró toda una línea de pensamiento avanzado, toda una propuesta de paz, justicia, libertad e igualmente una forma de organización política, económica, cultural y social propia, auténtica, genuina que él llamó Democracia Efectiva y Vivaz.

En el pensamiento Sandinista son esenciales presupuestos como el Antimperialismo, Nacionalismo, defensa de la Soberanía Nacional y Autodeterminación de los Pueblos. No obstante, Sandino también consigue articular de forma integral una visión de patria, nación, modelo, revolución, que va más allá de sus fronteras y engloba una  visión Nuestramericana, de Patria Grande.

Sus ideas plantean una propuesta nacionalista e internacional que pasa por la Unidad del continente, en consonancia con los líderes de nuestra independencia. Esto lo desarrolla en cartas, manifiestos, proclamas, partes de guerra, entrevistas y propuesta de políticas públicas que hacía llegar, no sólo a los dirigentes nicaragüenses, sino a los del Continente. Su Carta a los gobernantes de América de 1928, es prueba irrefutable de ello.

Sandino, entonces, estructurará un pensamiento de avanzada, un ideario revolucionario legítimo. Él mismo dirá: “Este movimiento es nacional y antiimperialista. Mantenemos la bandera de libertad para Nicaragua y para toda Hispanoamérica. Por lo demás, en el terreno social, este movimiento es popular y preconizamos un sentido de avance en las aspiraciones sociales…”.

En este orden de cosas, cuando hablamos del Pensamiento de Sandino podemos decir que es un pensamiento que resulta de su encuentro con la realidad, de la acción cotidiana, con la vida en su más sentido estricto, nace del contacto directo y constante con la saberes y sentires populares y originarios y, fruto de sus vivencias como trabajador artesano, comerciante, campesino, estibador, obrero, mecánico y minero en el yacimiento aurífero San Albino.

El pensamiento Sandinista es rico, pluri-diverso, es un pensamiento situado, que se nutre de pensadora(e)s y colectividades que, fuera de los circuitos del saber institucionalizado, tensionan las hegemonías academicistas-eurocéntricas, sin dejar de apelarlas e imbuirse en ellas, eso sí, de forma crítica. En su obra se juntan la realidad adyacente, las circunstancias, la acción y el análisis de esa realidad de su pueblo y del continente, con el ánimo de cambiarlas.

Es decir, se nutre de la historia, de la memoria, de las experiencias, pero también de su entorno más inmediato. Sandino asimila, lee, interpreta y vive la realidad mediante los ojos y miradas del pueblo, de los obreros, campesinos, artesanos, mineros, agricultores con los que convivió día a día en la lucha de la defensa de la patria (De ahí sus propuestas asentadas en la realidad más inmediata: tierra, condiciones de vida, educación, salud, financiamiento, igualdad, etc).

Sandino se presenta a sí mismo: “Soy trabajador de la ciudad, artesano cómo se dice en este país, pero mi ideal campea en un amplio horizonte de internacionalismo, en el derecho de ser libre y de exigir justicia, aunque para alcanzar ese estado de perfección sea necesario derramar la propia sangre. Que soy plebeyo, dirán los oligarcas o sea las ocas del cenagal. No importa: mi mayor honra es surgir del seno de los oprimidos, que son el alma y el nervio de la raza, los que hemos vivido postergados y a merced de los desvergonzados sicarios que ayudaron a incubar el delito de alta traición: los conservadores de Nicaragua, que hirieron el corazón libre de la Patria y que nos perseguían encarnizadamente, como si no fuéramos hijos de una misma nación”.

«Soy trabajador de la ciudad, artesano cómo se dice en este país, pero mi ideal campea en un amplio horizonte de internacionalismo, en el derecho de ser libre y de exigir justicia, aunque para alcanzar ese estado de perfección sea necesario derramar la propia sangre».

Sandino

Podemos observar aquí un pensamiento que va creciendo a lo largo de su lucha contra el imperialismo yanqui, en sus batallas constantes contra los partidos tradicionales, bolas de canallas, vendepatrias, peleles, como les llamaba y en contra de las oligarquías entreguistas.

El ideario Sandinista plantea preceptos propios, tales como: Paz y Democracia Efectiva y Vivaz, Reconciliación de todos los nicaragüenses, Restitución de Derechos y Respeto a la Institucionalidad, Unidad Indohispana (Nuestramericana) y construcción de una Nueva Nicaragua, cubierta por el amor a la Patria, preceptos que están en pleno desarrollo actualmente en mi País.

Está plenamente convencido que la paz no sólo está vinculada a la  expulsión de  los marines invasores del país, sino que, desalojar la intervención, la injerencia, la intromisión yanqui de toda la vida política, social, económica y cultural del país, es una premisa indispensable para poder obtener esa paz y estructurar un modelo de desarrollo y democracia efectiva y propia que responda a las aspiraciones del pueblo, poniendo al servicio de los nicaragüenses los recursos, las instituciones y bondades de la Patria. (Claridad que el injerencismo no permite la maduración de un proyecto propio y que ese injerencismo lleva aparejado el saqueo, expolio, por lo tanto, su propuesta es acabar radicalmente con esto).

Sandino no concibe una paz cualquiera, sino una Paz Segura y firme, como parte de lo que denomina Democracia Efectiva y Vivaz, y eso es lo que persigue, por medio de su lucha iniciada cuando Moncada traiciona a la nación al firmar el Pacto del Espino Negro mediante el Tratado Stimson-Moncada.

Mediante ese Pacto el Partido Liberal entregó sus armas para recibir diez pesos a cambio y Estados Unidos se comprometió a vigilar las próximas elecciones a celebrarse en Nicaragua. Moncada le propuso a Sandino que se rindiera, porque el Partido Liberal tomaría el poder y restablecería el orden constitucional. Ya entendemos nosotros a qué se refieren las elites vendepatria, cuando hablan de orden constitucional.

Al respecto dice Sandino: “Así entregó las armas Moncada. Comprendí que éste traicionaba los intereses de la revolución, pues así lo declaró el Dr. Sacasa, y comprendí también con amargura que eran defraudados los ideales del pueblo nicaragüense. No era posible que yo fuera indiferente a la actitud asumida por un traidor. Recordé en esos momentos las frases hirientes con que nos calificaban a los nicaragüenses en el exterior. Así pasé tres días en el cerro del Común, abatido, triste, sin saber qué actitud tomar, si entregar las armas o defender el país, que reclamaba conmiseración a sus hijos. No quise que mis soldados me vieran llorar y busqué la soledad. Allí, solo, reflexioné mucho, sentí que una voz extraña me decía: ‘¡Vendepatria!’ Rompí la cadena de reflexiones y me decidí a luchar comprendiendo que yo era el llamado para protestar por la traición a la patria y a los ideales nicaragüenses, y que las balas serían las únicas que deberían defender la soberanía de Nicaragua, pues no había razón para que los Estados Unidos intervinieran en nuestros asuntos de familia. Fue entonces cuando publiqué mi primer manifiesto”.

«Así entregó las armas Moncada. Comprendí que éste traicionaba los intereses de la revolución, pues así lo declaró el Dr. Sacasa, y comprendí también con amargura que eran defraudados los ideales del pueblo nicaragüense. No era posible que yo fuera indiferente a la actitud asumida por un traidor».

Sandino

Asimismo, en una carta que dirige al Jefe del Destacamento Americano destacado en Jinotega, le expresa: Considerando que las bases propuestas y aceptadas por el general Moncada no garantizan la paz y tranquilidad del país bajo la Presidencia de don Adolfo Díaz, contando como en realidad cuenta con una mayoría elegida por él mismo en el Congreso, Senado y Corte Suprema, y que con tiempo daría acción a nuevos vejámenes para el Partido Liberal y nueva guerra civil, teniendo en cuenta el anhelo de paz que a todos nos anima, para que sea eficaz y duradera, proponemos como condiciones indispensables…

En estas reflexiones, deja claro que su anhelo de paz y tranquilidad verdadera, son premisas indispensables para dejar las armas, dentro de lo que hoy denominamos Estado de Derecho, Democracia, Derechos Humanos y respeto a la Institucionalidad. Ahora bien, como lo hemos dicho, para Sandino, la Democracia debía ser efectiva y vivaz. Es decir, debe ser un modelo de organización que resuelva las necesidades de la gente de forma eficaz, pero que, a la vez evolucione, conforme crecen las expectativas de la ciudadanía.
 
Debido a esto, en el primer Manifiesto dado a conocer el primero de Julio de 1927, dos meses después de la claudicación de Moncada, Sandino, entre una serie de consideraciones sobre los impuestos que generará el Canal de Nicaragua, manifiesta que serían suficientes ingresos para “educar a nuestro pueblo en el verdadero ambiente de democracia efectiva”.

Agustín Ronconi (Arbolito)
Agustín Ronconi (Arbolito) ofrendó su arte

Desde El Rempujón, que es la puerta de entrada de El Chipote, tenía todo su arsenal de guerra, insiste el 17 de Julio de 1927 que “la paz que consiguió Moncada no es la paz que puede dar libertad, sino que es la paz de los esclavos…”. Y sostiene que “…el único responsable de todo lo que ocurre, en el presente y en el futuro, aquí en Nicaragua, es el presidente de Estados Unidos, Calvin Coolidge…”.
En un parte de guerra fechado el primero de Agosto de 1927, escrito en El Chipote,  considera que “…una gran nación adquiere honor y prestigio respetando la soberanía de los pueblos débiles y pequeños, en vez de oprimir a aquello que lucha por la seguridad de sus instituciones”.

“La paz que consiguió Moncada no es la paz que puede dar libertad, sino que es la paz de los esclavos…”

Sandino

Nótese en ambas citas las referencias a Democracia efectiva y pura y seguridad de sus instituciones. A medida que uno va estudiando y analizando las cartas, proclamas, manifiestos, partes de guerra, entrevistas de Sandino, observa detenidamente cómo a lo largo de su lucha, va enlazando una serie de elementos y conceptos que tienen plena vigencia.

“…una gran nación adquiere honor y prestigio respetando la soberanía de los pueblos débiles y pequeños, en vez de oprimir a aquello que lucha por la seguridad de sus instituciones”.

Sandino

El General reflexiona en torno a categorías de Paz Duradera, Democracia Efectiva, Libertad Plena y Seguridad de las Instituciones.

Y en ese enfrentamiento Nación/soberanía vs Imperialismo/saqueo, esos conceptos del pensamiento Sandinista no solamente tienen vigencia en su semántica, sino como premisas fundamentales para enfrentar al enemigo, que hoy usa armas más sofisticadas. Entran al campo de la batalla de las ideas, de la batalla cultural, de la disputa de las categorías que han tratado de ser secuestradas por la ultraderecha.

En este sentido, ese concepto de Democracia Efectiva y Vivaz, implica para Sandino, una Democracia que promueva un sentido transformador, igualitario, inclusivo, participativo, incentivador y re-distributivo para la gente. Y que deje atrás esa visión utilitaria, elitista, minimalista, fomentadora y encubridora de profundas desigualdades y exclusiones, de la llamada democracia occidental, eurocéntrica.

«En este sentido, ese concepto de Democracia Efectiva y Vivaz, implica para Sandino, una Democracia que promueva un sentido transformador, igualitario, inclusivo, participativo, incentivador y re-distributivo para la gente. Y que deje atrás esa visión utilitaria, elitista, minimalista, fomentadora y encubridora de profundas desigualdades y exclusiones, de la llamada democracia occidental, eurocéntrica».

Midence

Es decir, partiendo de estas ideas esbozadas por el General, podemos decir que se refiere a una Democracia que brinde las mejores respuestas a los nuevos retos económicos, sociales, políticos, culturales que él avizoraba en ese momento y, que hoy brinda resultados positivos ineludibles, que han mejorado exponencialmente la vida de todas las familias en la Nicaragua actual.

Parte de las bases para la búsqueda de la Paz y la Democracia efectiva Sandino las envía a Moncada el 6 de Enero de 1929. Estas propuestas  representan ideas avanzadas, revolucionarias. Ideas que trascienden su época y, que por tanto, tienen vigencia.  Podemos observar que el General era visionario, que a la distancia continúa iluminando a Nicaragua y América Latina con su pensamiento.

En una de las bases de su propuesta a Moncada, establece: “Rechazar cualquier intromisión que los gobiernos de Estados Unidos de Norteamérica quisieran efectuar en nuestros asuntos interiores y exteriores de pueblo libre y mucho menos admitir la supervigilancia por dichos gobiernos, de elecciones presidenciales o de cualquier otra naturaleza en el futuro, bastándonos nosotros mismos para realizar elecciones libres”. (La soberanía y la dignidad como premisa más importante. tenía plena conciencia que sin estas condiciones no se podían establecer las restantes).

En otra fija “Que por iniciativa del Ejecutivo, emita el Congreso Nacional las Leyes de Accidentes del Trabajo y de ocho horas diarias de trabajo como jornada máxima…”.

Asimismo, propuso una ley por la que sea reconocido a las mujeres el derecho al mismo salario que a los hombres por igual trabajo ejecutado, que no es más que una propuesta de Género contemporánea.

En estas bases aboga por el derecho de organización de los trabajadores de uno y otro sexo en Sindicatos o cualquier otra forma, exige que se establezca el pago efectivo por trabajo o no por “cupones”, “vales” o cualquier otra forma que eventualmente adoptan empresas, que el pago sea efectivo cada diez días y quincenal o mensualmente.

De igual manera, el tema de la Reconciliación es otro de los sueños por los que luchó. En carta enviada el 2 de enero de 1930 al secretario general del Comité Central del Partido Comunista de México, Hernán Laborde, le hace un breve esbozo de su lucha contra el imperialismo yanqui y le manifiesta entre otros temas que “Urge que la Reconciliación entre la Familia Nicaragüense se realice…”. para iniciar “una era de renovación fundamental en nuestra existencia pública”, afirmaba.

En lo que refiere al terreno internacional, proponía la creación de un organismo que aglutine a las 21 repúblicas de América Latina, como una necesidad de enfrentarse unidas contra el imperialismo norteamericano.

«En lo que refiere al terreno internacional, proponía la creación de un organismo que aglutine a las 21 repúblicas de América Latina, como una necesidad de enfrentarse unidas contra el imperialismo norteamericano».

Midence

Esa propuesta fue escrita el 20 de Marzo de 1929, desde el Chipotón en las Segovias y planteaba realizar una Conferencia entre Representantes de los Gobiernos de los 21 Estados indohispanos, en la ciudad de Buenos Aires, República Argentina, que los llevara a crear una alianza o una federación “para mantener incólume esa independencia frente a las pretensiones del imperialismo de los Estados Unidos de Norteamérica, o frente al de cualquiera otra potencia a cuyos intereses se nos pretenda someter”.
 
Esa Conferencia de Representantes constituiría la Corte de Justicia Latinoamericana, con el objetivo estratégico para la defensa de la Soberanía integral de la nacionalidad latinoamericana, de igual manera tendría un Comité de Banqueros Latinoamericanos con el objetivo de cancelar con fondos propios los contratos que existieran entre Estados Unidos y los 21 países latinoamericanos, además, estarían encargados de la construcción de obras materiales y vías de comunicación y transporte.

Esas ideas de acuerdo con Sandino, “constituirían únicamente el primer paso en firme para otros venideros y fecundos esfuerzos de nuestra nacionalidad”, “asegurando de este modo nuestra libertad y nuestra soberanía interiores amenazadas por el más voraz de los imperialismos”.

Sandino lucha por la paz y hace hincapié en que “…la libertad no se la conquista con flores…” porque “…los hombres dignos de la América Latina debemos imitar a Bolívar, Hidalgo, San Martín, y a los niños mexicanos…. “…antes que aceptar sumisos una vida llena de oprobio y de vergüenza en que nos quiere sumir el imperialismo yankee”.
 
El 13 de marzo de 1933 en el Manifiesto a los pueblos de la tierra y en particular al de Nicaragua, plantea que firmó los Convenios de Paz teniendo en cuenta que en ese momento “…Nicaragua continuaba política y económicamente intervenida y así continuará mientras los gobiernos pertenezcan a partido determinado, por el momento nuestro sacrificio solamente ha logrado evitar la presencia de tropas mercenarias en nuestro suelo, deteniendo tan siquiera la orgía y corrupción que se desató en Nicaragua con la ocupación de los filibusteros yanquis”.

A pesar de esas circunstancias, cree y así queda establecido en el Convenio de Paz, que “…en virtud de la desocupación del territorio patrio por las fuerza extrañas, se abre indudablemente una era de renovación fundamental en nuestra existencia pública”.

Está claro que las circunstancias de dominación no han desaparecido con el retiro de las tropas yanquis, pero está claro que se abre una era de renovación que mantiene intacto el reclamo sandinista por el cual se llevó a cabo la gesta heroica de lucha contra la intervención norteamericana y por la nación y la nacionalidad.

Sandino arribó a Managua el 2 de febrero de 1933 para suscribir el Convenio de Paz consciente de los peligros que lo rodeaban y así se lo hizo saber a sus más allegados, consciente de los riesgos que corría.

Horas antes de suscribir el Convenio de Paz reveló a Salvador Calderón Ramírez, uno de sus delegados para firmar el Protocolo: “Yo no dispararé un tiro más. Haremos la paz, aunque se opusiera el mismo señor Presidente. Mi resolución es irrevocable”. Y agregó: “Por ese ideal he venido, desafiando los riesgos y haciendo cara a los rencores y odios de la Guardia”.

Y añadió: “Hoy por hoy nuestro gran negocio es el negocio de la paz… Yo no pongo condiciones. No deseo más que el convenio pacífico contenga términos de honra nacional.

Sandino amó tanto a Nicaragua y a nuestro continente que no solo luchó por ella, sino que dejó constancia de su lucha por la paz en el último segundo de su vida, porque su corazón solo palpitaba y continúa palpitando por la patria.

«Sandino amó tanto a Nicaragua y a nuestro continente que no solo luchó por ella, sino que dejó constancia de su lucha por la paz en el último segundo de su vida, porque su corazón solo palpitaba y continúa palpitando por la patria».

Midence

Sandino y el Sandinismo establecerán en Nicaragua una noción inédita de Dignidad, cuyas proyecciones, si seguimos su ideario, desembocará en una Nueva Nicaragua, construida sobre la base de la inclusión, la justicia social, el Bien común, tal como se observa en la Nicaragua de hoy, bajo la conducción del Comandante Daniel y la Compañera Rosario, en la que se han conseguido logros y avances que, los llamados expertos, los tratan de explicar con aquel mote de milagro, cuando en realidad cada uno de estos logros son el fruto de la puesta en marcha de Esa Democracia Efectiva y Vivaz, que teorizó Sandino, de esa promoción conciliadora  entre los nicaragüenses que ha traído consigo convivencia, estabilidad y Paz efectiva también, estos logros son el fruto de poner al servicio del pueblo todas las instituciones.

«En realidad cada uno de estos logros son el fruto de la puesta en marcha de Esa Democracia Efectiva y Vivaz que teorizó Sandino, de esa promoción conciliadora  entre los nicaragüenses que ha traído consigo convivencia, estabilidad y Paz efectiva también, estos logros son el fruto de poner al servicio del pueblo todas las instituciones».

Midence

Esto se traduce de forma concreta en lo siguiente: más de millón y media de personas que el Sandinismo en la Nicaragua actual, ha conseguido sacar de la línea de pobreza, primeros lugares en reducción de la brecha de desigualdad de género y reducción de la desigualdad social drásticamente, según el coeficiente de Gini, elevar exponencialmente el poder adquisitivo de los trabajadores (revisando automáticamente semestralmente el aumento al salario mínimo), contener efectivamente la inflación actual, hacer de Nicaragua uno de los países más seguros del mundo, tener autosuficiencia alimentaria (con alimentos sanos y variados, que han conseguido erradicar la desnutrición infantil, por ejemplo, y ya no digamos acabar con el hambre y elevar las esperanza de vida en más de 6 años), seguridad energética, tener el mejor sistema hospitalario y uno de los sistemas educativos más sólidos de la región, consiguiendo con ello reducir la desigualdad cognitiva, entre tantos otros logros y avances.  

Gracias.

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