Las huelgas contra Macrón en Francia, llegan al Caribe

La huelga declarada en Francia por el intento de modificar la cobertura previsional se siente en Saint Martin, cortes de calles, escuelas sin clases, denuncias de corrupción y negociados inmobiliarios salen a la luz.

Para CAPAC, Rubén Zaccaro desde Saint Martin.

Algo de historia sobre la Isla

La Isla de Saint Martin, avistada por Colón en 1493 al regreso de su segundo viaje, prácticamente no fue ocupada por los españoles, lo que movió la voracidad colonial de franceses y holandeses, y en ocasiones ingleses. A principios de 1600 es ocupada por franceses y holandeses, situación que tuvo sus modificaciones, como en el lado francés que eligieron autoridades locales, sin perder la dependencia de París. En 2017 es electo Daniel Gibbs.

Los efectos no resueltos del huracán

Pero un antes y un después atravesó la bucólica isla caribeña, el 5 de septiembre de 2017, el poderoso huracán Irma llegó a Saint Martin, sembrando una tremenda destrucción material, y un número impreciso de víctimas fatales, que contradicen versiones oficiales de Francia y Holanda y los testimonios de sus habitantes.

Aún quedan muchas construcciones deterioradas, otras fueron demolidas totalmente, el aeropuerto internacional todavía no funciona a pleno.

Llegan fondos desde la metrópoli para la reconstrucción y las sospechas de mal manejo, desvío de fondos, corrupción etc., invaden el inconsciente colectivo. Nada se ha demostrado, flota la duda.

Los efectos de la huelga de Francia

Una huelga se declara en Francia. El intento de modificar la cobertura previsional mueve a la reacción. Se siente la medida en Saint Martin, las escuelas no tienen clases y tibios cortes de calles (las pocas que hay en La Isla). Muchos trabajadores no están encuadrados en las leyes laborales.

Los pobladores más humildes que habitan la zona costera, volvieron a reconstruir sus viviendas. Aparece una propuesta oficial de trasladarlos a otra zona. No se les ofrece una indemnización acorde y tampoco se quieren ir del lugar que históricamente ocuparon. Oficialmente se aduce que no tienen una propiedad legal. Los pobladores esgrimen su derecho adquirido. El proyecto es vender esa faja costera en un gran emprendimiento inmobiliario. Se agudiza el conflicto y muchos pobladores de la isla se solidarizan.

Daniel Gibbs se pone del lado de los reclamos (pronto habrá elecciones aquí) incluso contradice al mismo Macrón.

Comienzan los cortes de calles, se queman algunos automóviles.

Comienzan los cortes de calles, se queman algunos automóviles (vale aclarar que estos vehículos son los damnificados por el huracán y que nadie reclamó). Se complica el paso del sector francés al holandés. El principal aeropuerto está en el lado holandés. Las escuelas no dictan clases ya que el traslado de los alumnos se hace en automóvil, aquí todo el mundo tiene un auto, y una escuela puede quedar a cinco o siete kilómetros de las casas. Se cortan las calles y no hay vías alternativas, por lo que la vida normal se ve muy afectada por las medidas de fuerza. 

Si bien no se trata de las rebeliones de Ecuador y Chile, ni la resistencia al Golpe en Bolivia, ni la salida electoral de Argentina, después del azote del huracán, al menos comienza a soplar una brisa de rebelión en esta pequeña isla en medio del Caribe.

Los pueblos escriben la historia. El tiempo dirá cuál es la página que escribieron los sanmartinenses.

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