El huracán Trump avanza y Cuba sigue de pie (x Stella Calloni)
Con el paso de los días el gobierno del presidente Donald Trump avanza como un huracán salvaje sobre Cuba, sin lograr que el pueblo se doblegue y se rinda. Ahora ordena el arresto de Raúl Castro.
CAPAC – por Stella Calloni.
En las últimas horas el gobierno del Presidente Donald Trump mediante una jueza de Florida ordenó el arresto del general Raúl Castro Ruz de 96 años, comandante de la Revolución de los tiempos de la lucha armada por la liberación de Cuba que triunfó el 1 de enero de 1959, quien organizó y comandó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias Cubanas (FARC), ex presidente de su país y al frente del Partido Comunista.
La jueza Ariana Fajardo Orshan, del Undécimo Circuito Judicial de Florida consideró que existen las pruebas suficientes para demostrar que Raúl Castro es responsable de la muerte de cuatro personas tras el derribo de dos avionetas de la supuestamente “humanitaria” “Hermanos al Rescate” que respondían a los terroristas contrarrevolucionarios de Miami, que han realizado centenares de acciones criminales desde hace 67 años contra Cuba.
La Florida es un estado que está en manos de esos terroristas cubanos, disfrazados de Fundación Cubano Americana, o de Lobby cubano-americano de Miami al que pertenece el actual Secretario de Estado del gobierno de Trump, Marco Rubio, ex representantes de la Florida ante el congreso estadounidense y cabeza del Lobby bajo el manto de la CIA estadounidense y la mafia, especialistas en formar mercenarios que no sólo han asolado a Cuba, también a todas las dictaduras criminales de América Latina y otros lugares del mundo, incluyendo a su papel siniestro en la guerra de Vietnam.
Si no fuera trágico resulta humorístico que la jueza agregara que es una orden de arresto sin “derecho a fianza”, y más aún habla de una conspiración inexistente de Raúl Castro con otros para cometer “asesinato en primer grado de personas a bordo de la aeronave” arrogándose la jurisdicción necesaria para acusarlo, o para “extraditarlo a Florida” en caso de que saliera del país.
“Lo que ocurrió no fue un accidente, fue un asesinato. Las pruebas dejan más que claro que hubo una conspiración”, aseguró este 19 de octubre este lunes James Uthmeier, fiscal general de Florida, quien añadió” Aunque hoy no lo vamos a llevar a la cárcel, al menos que yo sepa, no sé, quizá haya alguna sorpresa, esto tiene consecuencias reales, no es solo un papel”.
Las avionetas de hermanos al rescate volaban en misiones de espionaje para preparar uno de los tantos atentados terroristas contra Cuba, que dejaron miles de víctimas, y son hechos sucedidos el 24 de febrero de 1996, hace más de 30 años atrás cuando fueron derribadas por aviones de la Fuerza Aérea Cubana, escapando la tercera avioneta. Imagine avionetas cubanas volando cerca por las costas de Miami, no sólo hubieran sido derribadas, sino que hubieran sido utilizadas para intentar otra invasión como la que fue frustrada por el pueblo cubano con el comandante Fidel Castro a la cabeza, en Bahía de los Cochinos en 1961. Una derrota que Washington nunca pudo “digerir”.
Lo siniestro es que esto sucede en este mes que se recuerda la acción terrorista más siniestra que se produjo el 6 octubre de 1976 cuando un avión de Cubana de aviación civil explotó al salir de Barbados hacia La Habana, al estallar una bomba colocada en esa escala para cargar combustible, matando a 73 personas entre ellos 24 jóvenes, integrantes del equipo nacional de esgrima de Cuba, que habían triunfado en los juegos Centroamericanos, otros cubanos, la tripulación, once ciudadanos de Guayana y 5 norcoreanos.
Detrás de los autores materiales, Freddy Lugo y Hernán Ricardo, quienes confesaron que habían colocado los explosivos por órdenes de Luis Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila, nada menos que dos de los principales terroristas con una larga historia de crímenes considerados como héroes por las organizaciones como las que conforman el Lobby cubano de Miami. Posadas Carriles trabajaba bajo el nombre de comisario Basilio, en la policía política de Venezuela, en esos años, donde también colaboraron activamente en la Operación Cóndor,
EL HURACAN TRUMP
Con el paso de los días el gobierno del presidente Donald Trump avanza como un huracán salvaje sobre Cuba, sin lograr que el pueblo se doblegue y se rinda, a pesar del ajuste permanente del bloqueo que perdura desde hace 63 años, en los que se han probado todos los métodos terroristas posibles e imposibles de resistir, como el aislamiento actual que obliga al agresor a violentar la soberanía de los países del llamado mundo “occidental” a los que convierte en simples lacayos en el siglo del mayor avance tecnológico imaginable.
El pasado 16 de octubre el jefe de la misión cubana ante Naciones Unidas, Ernesto Soberón Guzmán, denunció en conferencia en la sala de prensa de esa sede que el próximo 19 de octubre (hoy) se realizará un evento convocado por la Misión Permanente de Estados Unidos en la misma bajo el título de “Cuba Libre: La opresión que La Habana oculta”, como una infame maniobra “con el único propósito evidente de atacar a Cuba para impulsar la agenda política en una narrativa hostil para Nuestro País”.
Como bien lo explica Soberón EE.UU “sigue acumulando impagos de sus contribuciones obligatorias del presupuesto de ONU, mientras utiliza fondos públicos para organizar reuniones que nada tiene que ver con el organismo”, dentro de las acciones diplomáticas que le corresponden, “dejando por fuera el debate sobre la necesidad de poner fin al bloqueo, económico, comercial y financiero”
Resumiendo, en términos no diplomáticos es un chantaje extorsivo para obligar a que los gobiernos cambien su voto sobre este tema, en las próximas Asamblea General de la ONU (27-28 de octubre) en cuyo transcurso se produce el ya histórico debate por el tema de la ilegalidad del bloqueo que viola los principios de la Carta de este organismo, firmada por todos los países del mundo en 1947 al finalizar la segunda guerra mundial, y desconoce toda legalidad internacional.
Desde hace más de medio siglo y especialmente desde los años 90 Cuba ha logrado tener en los últimos años una abrumadora mayoría de votos reclamando en forma urgente que EE.UU levante el ilegal y criminal bloqueo, el más largo sitio de guerra en la historia de la humanidad.
Doblemente violento, criminal y cobarde al tratarse de un bloqueo impuesto por la mayor potencia del mundo, contra un pequeño país, en una isla del Caribe, situada a sólo 90 millas de sus costas de La Florida en del Atlántico Norte. Es tan brutal que afrenta a la humanidad en su conjunto.
En estos momentos está en juego la sobrevivencia de los habitantes de Cuba. El gobierno de Donald Trump está esperando como sucede en Gaza, donde miles de sobrevivientes de los bombardeos y los ataques, entre ellos niños, que están en carpas, entre escombros de lo que fue una ciudad destruida deberán enfrentar además en los próximos meses del invierno que llega, con frío, pestes, hambre, para avanzar así en el exterminio nazi de ese heroico pueblo, que comenzó desde la partición de Palestina en 1948.
Lo mismo espera -como lo ha confesado el secretario de Estado Marco Rubio-, que la grave situación en Cuba, sometida su población al hambre y la inmovilidad en que está el país, al que ahora se añade el bloqueo energético, donde no llega desde hace meses una gota de petróleo y las centrales eléctricas están paralizadas o con graves dificultades, además impidiendo hasta la ayuda humanitaria, deteniendo los barcos que navegan por el caribe llevando ayuda solidaria de todos los pueblos del mundo.
Asistimos a una campaña feroz de guerra psicológica mediante el terrorismo mediático, donde se trata de degradar a extremos nunca vistos a la dirigencia revolucionaria, comenzando por supuesto con el Comandante Fidel Castro Ruz, recurriendo a narraciones bajo títulos impactantes, recurriendo incluso ya no sólo a mostrarlo como un dictador sanguinario y todo lo que ya conocemos, sino a historias construidas cuidadosamente con intrigas cautivantes, como “esto es algo que nunca se dijo o conoció”.
Muy pensadas, eso sí, para atraer a un sector de la población y especialmente de Nuestra América, que está viviendo el retroceso cultural y político más brutal que hayamos conocido, convirtiendo en zombis o en consumidores del vacío a millones de jóvenes que sobreviven en un limbo que los está destruyendo lentamente.
En Argentina en los últimos días el periódico digital INFOBAE que responde a los servicios de Inteligencia de Estados Unidos e Israel, apareció con más de seis noticias sobre las violaciones de derechos humanos que se estarían cometiendo en Cuba en estos momentos, que van desde “el asesinato” de un joven soldado por lo que se acusa a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (FAR) y también informa del hallazgo de restos de militares muertos en un túnel, un relato extraño, además de otros eventos similares. Hoy se acrecentó esa campaña.
Las fuentes de estas falsas informaciones son las mismas que denunciara recientemente CUBADEATE, como parte de la campaña de Estados Unidos que arrecia contra Cuba. Cuando aparece en Infobae y otros medios locales similares, es porque la campaña ya ha comenzado a dar la vuelta al mundo.
Hoy como nunca antes es necesario reinventarlo todo en materia de resistencia y solidaridad, y lanzar la mayor y más creativa campaña posible en momentos en que estamos viendo despertar a los volcanes dormidos ante el avance imperial, como un elefante en la vitrina que cree puede sostener el viento huracanado hasta límites imposibles, dejando tantas contradicciones en su paso feroz, como si fuera una casa en construcción, sin los cimientos de sostén, amparado por la impunidad que le ha conferido una buena parte de países del mundo a su socio y más que eso, el sionismo fundamentalista que intenta dominar el mundo en el siglo XXI, bajo el control del Furher primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu y su gabinete de criminales de guerra y genocidas.

