29 de mayo de 1969: «El Cordobazo es la expresión de la toma de conciencia de un pueblo»

Para rememorar los 54 años del Cordobazo, reproducimos, con algunos agregados, el artículo de la Enciclopedia Cubana EcuRed, que describe a grandes rasgos ese gran acontecimiento de ribetes insurreccionales en Argentina.

CAPAC – tomado de EcuRed

Antecedentes

El proceso político que desembocó en la huelga general del 29 de mayo comenzó dos semanas antes, con la histórica asamblea del SMATA en el desaparecido Córdoba Sport. La lucha de los obreros cordobeses empalmó con un agudísimo movimiento de lucha estudiantil del interior de toda Argentina.

En mayo de 1969, los trabajadores del transporte y otros gremios de Córdoba, declararon un paro de actividades para los días 15 y 16 en protesta por las nuevas medidas de la dictadura militar de ese momento. Unos días antes habían sido reprimidos los obreros mecánicos que salían de una asamblea. En este marco de agitación política, los cordobeses reciben la noticia del asesinato de Juan José Cabral en Corrientes y de Adolfo R. Bello en Rosario. Entonces, los estudiantes organizan una huelga el día 21, y el 23 de mayo ocupan el Barrio Clínicas en donde chocan con la policía y tres días después ambas CGT llaman a un paro nacional para el día 30. En Córdoba se decide parar desde el 29 en forma activa. La medida recibe el apoyo del movimiento estudiantil.

El Cordobazo, una rebelión popular

El 29 de mayo de 1969, luego de una minuciosa organización, por parte de los trabajadores del movimiento obrero cordobés, ese movimiento se alistaba para protagonizar un paro activo de 36 horas a partir del mediodía del 29.

A media mañana, miles de obreros comienzan a abandonar sus tareas y se encolumnan en dirección hacia el centro de la ciudad. Las fábricas automotrices quedan vacías rápidamente y constituyen el grueso de la movilización obrera, junto a otros gremios que se suman. Mientras algunos estudiantes se meten en las columnas de obreros y la mayoría comienza a marchar en forma organizada desde distintos puntos de la ciudad, las fuerzas policiales han desplegado un abanico de tropas, carros de asaltos y camiones hidrantes a la espera de la movilización.

«El Cordobazo es la expresión militante, del más alto nivel cuantitativo y cualitativo de la toma de conciencia de un pueblo, en relación a que se encuentra oprimido y a que quiere liberarse para construir una vida mejor, porque sabe que puede vivirla y se lo impiden quienes especulan y se benefician con su postergación y su frustración de todos los días».

Agustín Tosco

En la esquina de Blas y Bulevar San Juan, cae herido de muerte el obrero mecánico Máximo Mena de 27 años.

Comienzan a registrarse choques en las esquinas entre policías y manifestantes. En medio de barricadas y automóviles incendiados, los obreros y los estudiantes van ocupando el centro de la ciudad. Muchos vecinos apoyan a los manifestantes y pasado el mediodía muchos destacamentos policiales se retiran a sus cuarteles mientras los que quedan en las calles comienzan a disparar sus armas ante el torrente imparable de manifestantes que corre por las calles, que se encuentra, se multiplica y se mezcla, desbordando las fuerzas represivas.

Cordobazo: choques entre la policía montada y el movimiento popular
Cordobazo: choques entre la policía montada y el movimiento popular

A las 17 horas con la policía totalmente desbandada, entran en escena las Fuerzas Armadas, con la Cuarta Brigada de Infantería Aerotransportada y efectivos de otras compañías, la Aeronáutica y la Gendarmería, todos al mando del General Carcagno. Ante el avance de las tropas, grupos de obreros y estudiantes organizan un sistema de comunicaciones consistente en “correos” que se desplazan por los techos, avisando sobre la ubicación de las tropas, a los que están en la manzana siguiente y enfrentan a los soldados arrojando bombas “molotov” desde los techos.

Cordobazo: la policía es desbordada por la resistencia popular
Cordobazo: la policía es desbordada por la resistencia popular

Las tropas consiguen despejar el centro y los manifestantes se repliegan al barrio Clínicas para resistir. Por la noche, la agitación se traslada a los barrios, como Alberdi, Alto Alberdi, Talleres, Juniors y Villa Páez. El 30, las tropas de Calcagno tienen el control de la ciudad y comienzan a actuar los consejos de guerra que juzgan a los detenidos. Las principales condenas caen sobre el dirigente de Luz y Fuerza, Agustín Tosco, y sobre Elpidio Torres, del SMATA: 8 y 4 años, respectivamente. Pero la condena mayor fue para el régimen militar, que quedó mortalmente golpeado por el movimiento de masas, que iniciaba una etapa de luchas políticas y sociales que sacudieron la estantería capitalista en la Argentina.

A pesar de un operativo policial de gran envergadura, desde todos los rincones de las grandes fábricas cordobesas comenzaron un camino ascendente hacia el centro de la ciudad. Por otra parte los lucifuercistas encabezados por Agustín Tosco, Felipe Alberti, Tomás Di Toffino y otros partían desde las orillas del Río Primero para confluir con las otras columnas de trabajadores que inundaban el casco céntrico de la famosa Docta Cordobesa.

Además el barrio Clínicas era tomado por los estudiantes. Y la ciudad y sus alrededores estaban en estado de rebelión por la organización de sus centros vecinales, en un número superior a los 150, que protagonizaron todo el apoyo a las masas en insurrección de esa jornada gloriosa.

El Cordobazo le propinó un golpe certero al proyecto político y económico del Onganiato, la desindustrialización del país fue retrasada por casi siete años. Luego, en 1976, vendría la dictadura militar de Videla que, profundizando su guerra contra el pueblo, avanzaría con el proyecto imperialista de saqueo a la Nación y opresión brutal al pueblo.

Represión

Ante el incontenible clima insurreccional, al caer la noche el gobierno nacional del Gral. Onganía decidió enviar al ejército para reprimir las manifestaciones. Se produce el allanamiento de la Confederación General del Trabajo de los Argentinos, con la detención y posterior juzgamiento y condena por los Consejos de Guerra de los dirigentes obreros, uno de cuyos principales referentes era Agustín Tosco, quien fue el dirigente más importante que ha tenido el movimiento obrero argentino. Por su honestidad, por su consecuencia en la lucha y por haber sabido dirigir el levantamiento popular más importante que se ha dado en la Argentina con un contenido de cambio social político profundo.
Después de haber «cumplido con su deber» en el Cordobazo, las fuerzas armadas rechazaron lanzarse a una política represiva general. Onganía fue depuesto en junio de 1970 por la Junta de Comandantes en Jefe de las tres fuerzas armadas (órgano supremo de la llamada «Revolución Argentina»), que designó al general Roberto Marcelo Levingston para ocupar el cargo de presidente.

Consecuencias

El Cordobazo fue un punto de inflexión en la historia política argentina de las últimas décadas. Tuvo un efecto multiplicador de manifestaciones violentas contra el gobierno militar y contra la burocracia sindical en otras ciudades del país, y fue el punto de partida del resurgimiento de la corriente clasista en las fábricas, que pasaría a controlar Comisiones Internas y Cuerpos de Delegados de importancia, llegando a dirigir el SMATA Córdoba y los sindicatos autónomos de Fiat Concord y Fiat Materfer (SITRAC-SITRAM). Dirigentes obreros de Córdoba adquirieron un alto protagonismo en la escena política nacional, principalmente Agustín Tosco, René Salamanca, Gregorio Flores y José Francisco Páez.
Asimismo, el Cordobazo incentivó el crecimiento y accionar de agrupaciones de izquierda y células activistas, algunas de las cuales derivaron en organizaciones políticas armadas (entre las más importantes, el Ejército Revolucionario del Pueblo, Montoneros, Fuerzas Armadas Revolucionarias).
De tal manera ese movimiento constituyó un factor determinante para el debilitamiento y la posterior destitución del presidente de facto Onganía, abriéndose a partir de allí un período de transición, incertidumbres y decadencia del régimen militar. También se produjo la separación de Krieger Vasena como ministro de economía y el fin de su plan. En un plano histórico más general significó también un paso significativo en la erosión del régimen proscriptivo y de dictadura militar que impedía la presencia en el país del General Perón y la representación política del peronismo.

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