EE.UU. aprieta a empresas estratégicas instaladas en Cuba y golpea sectores clave
Entre las afectadas se encuentra la empresa canadiense Sherritt que sale de Cuba y borra dos tercios de la producción de níquel de la Isla, el endurecimiento de sanciones ocurre en medio de una crisis económica marcada por dificultades energéticas y restricciones financieras
CAPAC – fuentes X, Diario Red, Cubainformacion
Estados Unidos reforzó su política de sanciones contra Cuba al incluir a una persona y dos entidades vinculadas con sectores estratégicos de la economía de la isla. La medida alcanza al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), a su presidenta ejecutiva, Ania Guillermina Lastres Morera, y a Moa Nickel S.A., empresa mixta relacionada con la extracción de níquel y cobalto.
De acuerdo con el Departamento de Estado, GAESA es un conglomerado controlado por militares cubanos y con presencia en áreas clave de la economía nacional, por lo que Washington lo considera una estructura central dentro del sistema económico de la isla. Las sanciones forman parte de una ofensiva más amplia impulsada por el gobierno de Donald Trump contra empresas, bancos y actores vinculados con sectores energéticos y mineros de Cuba.
EEUU golpea la producción de níquel en Cuba
La decisión también impactó a la minera canadiense Sherritt International, que anunció la suspensión inmediata de su participación directa en empresas conjuntas en Cuba. Aunque la compañía señaló que no ha sido sancionada formalmente, advirtió que las nuevas restricciones modifican de forma sustancial su capacidad para operar con normalidad, especialmente en sus proyectos vinculados a la isla.
Las sanciones forman parte de una ofensiva más amplia impulsada por el gobierno de Donald Trump contra empresas, bancos y actores vinculados con sectores energéticos y mineros de Cuba
Sherritt participa desde la década de 1990 en operaciones de extracción de níquel y cobalto en Moa, provincia de Holguín, mediante una sociedad con el Estado cubano. La empresa explicó que el entorno de sanciones podría afectar el respaldo de proveedores financieros y otros servicios necesarios para mantener sus actividades comerciales, lo que la llevó a tomar medidas preventivas mientras evalúa el alcance de la orden ejecutiva.
La ofensiva de Washington ocurre en un momento de presión económica para Cuba, marcada por dificultades energéticas, restricciones financieras y menor margen de operación para sectores productivos estratégicos. Las nuevas sanciones apuntan directamente a estructuras que Estados Unidos considera relevantes para el financiamiento del gobierno cubano, lo que podría profundizar las tensiones entre ambos países y limitar la participación de empresas extranjeras en la isla.
Con estas medidas, el gobierno estadounidense busca aumentar el costo económico para entidades vinculadas al aparato estatal cubano. El impacto inmediato se observa en la decisión de Sherritt de suspender operaciones directas en empresas mixtas, mientras Cuba enfrenta un escenario más complejo para sostener inversiones en minería, energía y otros sectores esenciales de su economía.

Las exportaciones de mineral de níquel de Cuba en 2022, según cifras de Naciones Unidas, alcanzaron los 961 millones de dólares, pero la sobreoferta internacional del mineral hizo desplomarse los precios, al tiempo que las dificultades operativas de Sherritt en Cuba complicaron la producción.
A fines de 2025, Sherritt International revisó a la baja su previsión anual de producción en un 10%, hasta las 26.000 toneladas de níquel y 2.800 toneladas de cobalto, «niveles que supondrían el rendimiento más débil de la planta en más de dos décadas», apuntó el economista cubano Ricardo Torres según la publicación de diariodecuba.com basada en Madrid.
En febrero pasado, la empresa advirtió sobre el riesgo de interrupciones en Moa, tras la suspensión de envíos de petróleo venezolano hacia la Isla, con el consiguiente agravamiento de la crisis energética en el país.
«Aunque Sherritt históricamente ha operado por encima de su capacidad de diseño (30.000 toneladas), la producción ha tendido a bajar en los últimos cinco años. El descenso está vinculado a interrupciones operativas en Cuba, especialmente el suministro intermitente de energía, así como al impacto más reciente del huracán Melissa», recordó el economista.
La ofensiva de Washington ocurre en un momento de presión económica para Cuba, marcada por dificultades energéticas, restricciones financieras y menor margen de operación para sectores productivos estratégicos
Luego de que en 2012 La Habana decidiera el cierre definitivo de la planta de Nicaro, el país «solo ha tenido otra instalación operativa: la planta Che Guevara, gestionada por la Unión del Níquel. Inaugurado en los años 80, nunca ha alcanzado su capacidad de diseño y ha mostrado una tendencia descendente constante, según los datos oficiales disponibles. Esto contrasta fuertemente con el histórico pico del país, de 76.529 toneladas, alcanzado en 2001».
Apuntó Torres que, tras superar brevemente los 40.000 dólares por tonelada en 2022, «los precios del níquel han bajado de forma constante, situándose en torno a los 15.000 dólares en 2025. Esta caída no refleja una demanda más débil, sino un superávit estructural de oferta liderado por Indonesia, que ahora representa casi dos tercios de la producción mundial de níquel».
Bruno Rodríguez: “El gobierno de EEUU confirma su intención genocida contra Cuba”
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, a través de su cuenta en la red social X, aseguró que “con las medidas adicionales de castigo colectivo anunciadas hoy contra Cuba, el gobierno de EE.UU. confirma su intención genocida contra la nación cubana y despeja toda duda sobre la falsedad de sus pretextos para agredir a nuestro país”.
Para el canciller cubano, la actuación de la actual Administación “descansa en la confianza de que puede imponer su voluntad al resto de los gobiernos del mundo, cuyos ciudadanos y empresarios quedan amenazados ante la coerción ilegítima del gobierno estadounidense”.

